Mostrando entradas con la etiqueta DVER. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DVER. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de agosto de 2025

Sobre el estreno de la película «Tiburón» hace 50 años

Hoy se conmemora en España el estreno de la película «Tiburón» –título en España para la película Jaws (Steven Spielberg, 1975–). 


El film se estrenó en España el 19 de diciembre de 1975; y, dado su éxito, se reestrenó durante el verano de 1976. En mi ciudad, Gijón, se exhibió en el cine Robledo.

Por aquél entonces la época del verano no presentaba grandes estrenos cinematográficos. «Tiburón» –que en el mercado norteamericano se estrenó el 20 de junio de 1975– fue la película que cambió la política industrial y estableció la época veraniega como el periodo propicio para el estreno masivo de las superproducciones.

 

 

A continuación reproduzco un fragmento del capítulo 15 de mi novela «Donde vive el recuerdo», en el cual la realidad devora las ganas del protagonista por ver dicha película.

 


 Según el reloj de la plaza aún no eran las seis de la tarde y la segunda sesión en los cines no empezaba hasta las siete y media. Aproveché para consultar la cartelera en el periódico y vi que aun echaban la peli de «Tiburón». Había oído hablar de ella a algunos chicos mayores del internado a los que las pasadas Navidades habían dejado entrar a verla –pese a ser una película para mayores de dieciocho años– por ir acompañados de sus padres. Anticipé que si la familia de mi madre era tan importante como todo el mundo aseguraba, el portero haría también la vista gorda a que un chaval de casi once años entrara a ver una peli no autorizada a menores.

Le iba a decir a papá que ésa era la peli que quería ver, pero estaba seguro de que al final sería mamá quien la elegiría, así que decidí esperar a verla para proponérselo. Además, él estaba ausente en su mundo. De vez en cuando sacaba del bolsillo interior de su americana una agenda, en la que buscaba alguna página y copiaba de ella unos números en una servilleta donde realizaba unas operaciones matemáticas, cuyo resultado apuntaba en la agenda. Luego de usar cuatro servilletas, papá comentó en voz alta que ya acabaría de hacer sus cálculos luego en casa, cuando estuviera más tranquilo, tenía toda la tarde por delante para acabar esas cuentas.

Comprendí que esa tarde no iríamos al cine y me quedaba sin ver «Tiburón». Ese fin de semana era el último que permanecía en pantalla. Mi madre había dicho a Susi que el domingo por la tarde tendría que venir a casa a ayudarla a reordenar el salón. Así que intuí que tampoco podría ir a ver la peli con Susana.

miércoles, 6 de diciembre de 2023

«Donde vive el recuerdo», disponible en tapa dura

La publicación y autoedición de mis obras es un ejercicio de individualidad. Ejercicio que se convierte en acto comunicativo gracias a tu interés, amable leyente, por (re)leer mis publicaciones en este blog o en formato impreso.

 

Gracias por ayudarme a mantener vivo el recuerdo de «Donde vive el recuerdo», cumplidos diez años de su gestación como “historia fantasmal” y ahora autoeditada por vez primera en tapa dura.

domingo, 9 de julio de 2023

Sobre escritura, autoedición y amistad IV

¿Cuáles son tus proyectos futuros como escritor? Y de paso ¿cuál ha sido tu trayectoria hasta ahora?

Tengo varios. Estoy intentando buscarle el sentido a una serie de cuentos y ensayos que escribí durante estos tres últimos años. Tengo dos novelas inacabadas desde antes de la pandemia (no sé cómo finalizarlas, ya que no tengo la misma sensibilidad que entonces) y un proyecto que llevo escribiendo desde hace 17 años (una distopía de aventuras coloniales). En principio no planeo autoeditarlos si logro acabarlos. De hacerlo, creo que los presentaré a cauces editoriales. De hecho, es ese intento de normalización (hasta ahora fallido) lo que me ha impedido acabar de escribirlos.

Mi trayectoria creativa “profesional” ha transcurrido y transcurre fuera de la narrativa de ficción. Trabajos de articulista, ensayista o traductor español-inglés-español. Trabajos colaborativos anónimos para agencias de servicios lingüísticos o culturales.


¿Dónde podemos comprar la obra y dónde podemos conocer más de ti (entrevistas, blogs, podcast, publicaciones previas…)

«Donde vive el recuerdo» está disponible en Amazon.

https://www.amazon.es/Donde-vive-recuerdo-Nino-Ortea/dp/1086743520/ref=tmm_pap_swatch_0?_encoding=UTF8&qid=&sr=


Para saber más de mi personalidad literaria os invito a que visitéis su blog Ven y enloquece. A mi persona la encontraréis, habitualmente, en los comentarios. Para conocer el trabajo de mi componente editor, os animo a pulsar en este
enlace
.

Te agradezco, afable leyente, tu tiempo de lectura de introspección. Y agradezco a Pedro y a David Rubio su constante y trabajado apoyo a las creaciones de otros.

Gracias.



Nino.
Gijón, 22/23-IV-23

sábado, 8 de julio de 2023

Sobre escritura, autoedición y amistad III

¿Qué personajes y situaciones nos encontraremos en la novela (sin spoiler, claro)?

«Donde vive el recuerdo» hace un recorrido por los recuerdos vitales de su protagonista, Fernando Rivas, quien es también el narrador de la historia a través de su flujo de conciencia. Escribe sus recuerdos, impresiones y suposiciones de cara a que ese volcado de sentimientos en palabras lo ayude a decidir si ponerle a su vida un punto y aparte o uno final. La trama está ambientada en los últimos años de la dictadura franquista y en los primeros de la Transición. En la narración impresionista en primera persona predomina un tono melancólico y descriptivo, con el que Fernando intenta poner en orden sus memorias sobre los sucesos que precedieron a una tragedia que marcaría su vida para siempre.


¿Qué pretendes que el lector saque de su lectura? ¿Para qué lector está indicada?

Mi única pretensión al compartir un texto, ya sea en el blog o impreso, es la de no hacer perder el tiempo a quien me dedica su atención lectora. Mi novela  no es autobiográfica, es una ficción narrativa –que busco que resulte entretenida a sus lectores– y una reflexión sobre la valía del deseo de autoengaño para sobrevivir ante la realidad impuesta.

Es una novela dirigida a un lector indefinido: por mi experiencia en el blog he descubierto que un texto que pienso que es personal y efímero puede ser compartido por un lector de otro lugar y en otro tiempo. Mis personajes dan voz a constantes humanas como la fricción entre individualidad y sociedad, la disfunción entre libertad y soledad, la confusión entre amor y entrega… Al igual que nosotros, mis personajes son individuos sociales; y, al igual que sufrimos nosotros, su sociedad no tolera la individualidad.


¿Cuáles fueron tus influencias o fuentes de inspiración literaria?

No tengo ninguna influencia literaria marcada. Leo por impulso o capricho; básicamente, narrativa de ficción. Son muchos los libros que empiezo a leer, pero pocos los que acabo. No soy dado a la admiración ni a la contemplación. Llevo toda la vida leyendo, viendo y escuchando obras de “cultura popular”. Los tebeos generalistas, el cine de entretenimiento y la música pop-rock son mi mayor influencia; mucho más que cualquier movimiento o género literario.

Y la inspiración… es como un acto de posesión (tal y como te he escrito antes).
Cuando la inspiración crea melancolía procuro no compartirla, que no pase del escrito en papel. Busco que mis textos compartidos comuniquen esperanza. Mis dos novelas tienen un final esperanzador.

viernes, 7 de julio de 2023

Sobre escritura, autoedición y amistad II

¿Recurriste a un corrector profesional o a lectores beta?

Es un recurso que sé necesario, pero no me lo puedo permitir en lo económico. Autoedito mis obras confiando en que alguien que las lea se ofrezca  ayudarme en su depuración literaria. Necesito la figura de un editor externo, pero no la he encontrado. Sí he contado con conocidos que oficiaron de “lectores beta”, pero fueron demasiado respetuosos con mis textos y comprendí que los ponía en un compromiso al pedirles su colaboración.

¿Alguna anécdota durante la escritura o la publicación?

Al tener «Donde vive el recuerdo» un sustento de evocaciones falseadas, varias personas de mi entorno afirmaron reconocerse en situaciones que novelizo y que no tienen ninguna conexión con ellas.

La publicación es siempre sorprendente y reconfortante: me vivifica sostener el primer ejemplar de cada obra. En este caso fue especial pues su edición  luminó un momento personal oscuro. Su escritura me sirvió en un proceso en que tenía que tomar una decisión transcendental. Sus posteriores reescrituras han suavizando el “yo” e intensificado el “nosotros”.

¿Lo has presentado en alguna librería o biblioteca?

No me lo he planteado. 

¿Algún lector te ha contactado?

Sí. Y mantenemos el contacto. Incluso hay una lectora que cuando viene a Gijón
siempre quedamos. 

¿Lo enviaste a editoriales, concursos, etc… o decidiste de inicio  utopublicarlo?

Uf, a ver cómo te contesto sin delirar.

Mi proceso de escritura es parecido a un acto de posesión, en el que una personalidad literaria toma el control de lo que escribo. A esa personalidad creativa la llamo “NinOrtea”. Y lo que hace es escribir de manera  automática una historia que parece que alguien le esté dictando.

Una vez acabado el texto, lo leo y decido qué hacer con él. A esa personalidad literaria que oficia de puente entre mi natural lector y mi condición de escritor la identifico con mi apodo “Nino”. Hasta ahora, esa personalidad redactora siempre has visto mis obras como trabajos de aprendizaje. Trabajos que incluso no depuro del todo en su componente personal, a fin de mantener ciertas autoreferencias creativas que me ayuden al abordar el proyecto siguiente. Por ejemplo: en «Donde vive el recuerdo» prima la narración en primera persona, pero hay capítulos o fragmentos en los que recurro a otro tipo de narrador. Recurso que en unos casos viene impuesto por las necesidades narrativas, pero en otras en un mero ejercicio rupturista o una solución tangible a una duda que me planteo. Por ejemplo: la primera vez que autoedite de manera serializada esta novela, la entrega titulada «Castigado a vivir» presenta sus páginas sin numerar y los capítulos empiezan al acabar el otro, en la misma página. Con ello buscaba reproducir la manera en que escribimos un texto personal sin ambiciones literarias: aprovechamos el papel y no numeramos las páginas. Esta decisión dificultaba la lectura de lo que sí era un texto con ambiciones literarias, por lo que en las dos siguientes entregas y en todo las páginas están numeradas y los capítulos aparecen separados, incluso recurro a notas a pie de página para contextualizar o informar.

Presentar los textos a un concurso o a una editorial requeriría normalizarlos,  decuarlos a unas pautas de convocatoria o estilo. Esa normalización los privaría  del único componente que los diferencia de otros cientos de obras que se  presenten a esa convocatoria: mi impronta. Mis relatos o novelas no son grandes  obras dentro del canon literario. Necesitan de un acabado editorial que  no sé darles (no soy un gran escritor, pero sí soy un gran lector y noto esa  carencia). De ahí que, cuando me noto con bravura, opte por autoeditarme para  evitar que esos trabajos de amor queden perdidos, como han quedado tantos.

Para autoeditarme invoco la personalidad de “Marcelino”: él es mi editor y representante literario. “Marcelino” tiene una autoeditorial, Librelena, que es la que me publica, para lo que recurre a los servicios de impresión y distribución de Amazon.

Ahora te estoy escribiendo como Nino – mi apodo en la vida real–; que, además de ser uno de mis  heterónimos literarios, oficia de agente de prensa de Nino Ortea. Disculpa lo extenso de mi respuesta, confío en no haberla convertido en una divagación.

Sí que presenté mi primera obra –un libro juvenil– a varias editoriales. Sólo me contestó la editorial Everest. El resto, silencio. Del silencio no se aprende, por lo que decidí hacer de la autoedición de mis fabulaciones un taller de aprendizaje creativo. De ahí que todos mis libros, incluido éste, hayan salido a la venta sin que les aplique margen de beneficio económico, ya que considero que lo que ofrezco no son obras comerciales, sino trabajos literarios.

jueves, 6 de julio de 2023

Sobre escritura, autoedición y amistad I

Hola, a todos:

Con esta entrada recupero el texto que aporté a ¿QUÉ TE CUENTAS?, la generosa oferta que desde el blog «El tintero de oro» se nos brinda para presentar obra autoeditada.

Mi texto fue embellecido por el compañero Pepe.

Aquí lo recupero para aquellos interesados en su lectura a los que se les pasó en su momento mi aviso de publicación en «El tintero de oro».

Sobre escritura, autoedición y amistad I


Agradezco la oportunidad que David Rubio nos da a los autores autopublicados para compartir detalles del proceso de escritura y autoedeción de una de mis publicaciones. En mi caso voy a centrar esta “charla” en la novela «Donde vive el recuerdo», la cual lleva disponible en Amazon desde agosto de 2019.

Voy a afrontar la presentación de la obra como si ésta fuera una entrevista realizada en directo. Para ello usaré como pauta personalizada las preguntas que David nos plantea como orientación informativa en su texto de presentación.

Redactaré el texto en una sesión, para así unificar su ritmo y su narración. Por ello, evitaré corregir en exceso el texto (os pido disculpas por las faltas y despistes que encontrareis en él). Sé que si le doy muchas vueltas, acabaré sin enviarlo.

Gracias.


¿Cómo nació la idea de tu libro?

«Donde vive el recuerdo» es una novela antológica que, en sus 339 páginas, agrupa y corrige el contenido de tres novelas breves cuya publicación serialicé en 2016: «Castigado a vivir», «Obligado a convivir» y «Condenado a revivir».

Esta novela nació con la idea de ser un cuento fantasmagórico. En el primer borrador, escrito en 2012, ese cuento se titulaba «Amor de madre» y formaba parte de un proyecto que me había marcado en mi eterno proceso de
aprendizaje narrativo: escribir una historia con componentes fantasmales inspirada por la primera canción que escuchara en la radio. Sonó “Amor de madre”, tema de la banda Danza Invisible, pero el relato que escribí no tenía nada que ver, ya por entonces, con la historia que canta la canción…  Este relato lo recogí en la antología de 2017 «Nada ha sido probado», que también autoedité en Amazon.

¿Cómo fue el proceso de escritura? (documentación, tiempo de escritura, donde escribías, cuantos años tardaste en terminarla) 

El proceso fue autodidacta y empírico, basado en prueba-error. Se vio limitado por el hecho de que por entonces no contaba con acceso a Internet. Esta limitación ha moldeado mi forma de abordar el proceso de escritura creativa –ya sea el de una novela o el de un cuento–: suelo redactar a mano, busco la información necesaria en mi memoria o en mi biblioteca, lo corrijo a la par que lo tecleo en un procesador de textos, imprimo el borrador, dejo que se enfríe su recuerdo, pasado un tiempo hago una primera lectura-corrección pausada (sufro déficit de atención y migraña crónica) y al finalizar este proceso de lectura correctora decido si convierto ese texto –lleno de correcciones y anotaciones– en una creación literaria.

Una de las grandes ventajas de escribir a mano, es que puedes hacerlo en casi cualquier lugar y momento. Me gusta escribir solo y en espacios públicos, donde el aire libre y el ver vidas ajenas me oxigenan y estimulan. La corrección la hago en casa, en silencio y por etapas. Convertir el borrador en un texto literario es un proceso abierto, en realidad ninguna de mis ficciones está acabada. Las autoedito cuando siento que han alcanzado una estructura sólida. 

¿Cómo preparaste la portada?

La portada de «Donde vive el recuerdo» es una fotografía de una casa de campo que, sorprendentemente, pervive en el centro urbano de Gijón. Saqué la fotografía con el teléfono durante un paseo casual por sus inmediaciones. La edité con el programa “IrfanView” para adecuarla a los requisitos de Amazon. Salvo la imagen de la antología «Mirador» –autoría de la escritora Clarisa Tomás Campa–, todas mis cubiertas lucen fotografías propias sin editar.

domingo, 21 de mayo de 2023

El extraño caso del doctor Rubio y Mr. Ortea

 

¿Acaso no van a escuchar al irrempazable Javier Gurruchaga?

Soy el hombre sin brazos del circo

Soy capaz de fumar con los pies

Cada noche la gente me aplaude más

Pero yo me quisiera morir…

 

¡Ah, disculpen mi canturreo, no los había visto!

Ejem, ejem…

 

¡Pasen y lean, damas y caballeros!

¡Acercaos y curiosead, niñas y niños!

 

¡En esta feria de vanidades que es Internet, descubran ustedes el espectáculo refulgente que el recatado David Rubio orquesta para lucimiento del exhibicionista Nino Ortea!

 

Enninamiento de una imagen tomada del sitio www.alamy.com

¡Pásmense al ver cómo el iluso Ortea presenta como arte su escribir la “O” con un canuto!

¡Maravíllense al ver cómo el ilusionista Rubio entinta con oro la falta de decoro del venyenloquecido loro!

¡Descubran los orígenes de las aberraciones que Nino trasviste como “enninaciones”!

¡Pasen, curioseen, descubran o asústense…! Pero ante todo –amables concurrentes–, lean, y lean bien y con cuidado, o su ego adquirirá el tamaño monstruoso del egocéntrico N i n o  O r t e a.

 

Todo esto y mucho más, por el módico precio de un clic.

¿No los devora la curiosidad, distinguidos visitantes?

 

Pasen y enloquezcan, el mundo nunca es inmundo en “El tintero de oro”.

Pasen y disfruten. Yo me quedaré aquí un momento. Déjenme admirarla por penúltima vez…

https://concursoeltinterodeoro.blogspot.com/2023/05/donde-vive-el-recuerdo-nino-ortea.html

Eras tú la más bella del circo

Pero a nadie le dabas tu amor

Un secreto guardaba tu corazón

Que a mi lado te hacia venir (y enloquecer).



domingo, 3 de noviembre de 2019

Temática de «Donde vive el recuerdo»

«Donde vive el recuerdo» es una obra de ficción ambientada en un contexto real –la España que va de 1965 a 1990–.
Su personaje central, Fernando Rivas, no es mi alter ego, aunque sí que tiene rasgos de mi personalidad y sentimientos de mi persona. Mientras qué él redacta sus memorias yo pongo en palabras mis impresiones. El año en el que escribí esta historia (2014) estuvo marcado por la muerte de mi amigo Agustín. Éste lo ha estado por el fallecimiento de mi amigo Antón y por una serie de incertidumbres que me han angustiado. Más que un exorcismo, la (re)escritura es para mí un acto de concienciación.

Recordar es revivir lo vivo en nuestro corazón y lo muerto en el tiempo. La escritura de esta historia es mi peculiar paseo por la Vida y la Muerte. No tengo palabras pata agradecerte tu compañía en este paseo, amable leyente.

sábado, 2 de noviembre de 2019

Desde hoy está a la venta en Amazon mi novela «Donde vive el recuerdo»


Desde hoy, conmemoración de los Fieles Difuntos, está a la venta en Amazon mi novela «Donde vive el recuerdo» –publicación que es una revisitación a la trilogía «Donde habita el recuerdo».


El que haya elegido esta fecha para la publicitación del libro no es casual, dado que su trama básica es el efecto que tiene sobre nosotros (mí) el recuerdo a nuestros (mis) muertos. Creo que el recuerdo es otro nivel de existencia para cada uno de nosotros, un lugar donde convivimos con nuestra pasiones, ilusiones y obsesiones. Un espacio de desarrollo personal, abierto a nuestros sentidos, por el que hay que adentrase con precaución ya que nuestro paseo se puede restringir en un recorrido por un laberinto o recluirnos en una mazmorra. Soy dado a vagabundear por el recuerdo. Soy testigo vivo del efecto beneficioso que conlleva el evocar los momentos de plenitud en los que te sentiste querido. También soy testigo del daño que conlleva desvivirse en el recuerdo.

miércoles, 23 de octubre de 2019

A la venta mi última novela


Hola:
Ya he autoeditado en Amazon mi ¿nuevo? libro: «Donde vive el recuerdo». Quizá algunos hayáis reconocido el título, ya que es una variación del nombre de mi trilogía «Donde habita el recuerdo» –disponible en Amazon desde 2016–.


https://www.amazon.es/Donde-vive-recuerdo-Nino-Ortea/dp/1086743520/ref=la_B01MUF5B6S_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1572702149&sr=1-1

Mi nueva novela tiene bastante de vieja y reiterativa: la casi totalidad del texto aparece tal y como lo escribí y distribuí en las tres entregas que conformaban la historia. Y es que esta ficción, pese a no ser en absoluto autobiográfica, tiene bastante de mí: soy viejo, reiterativo y evocativo.
También soy caprichoso; por lo que esta “ninela” tiene mucho de antojo, de ganas de cumplir un ensueño. La escribí en 2014 pensando en ella como una unidad narrativa; y finalmente la comparto como tal. Su publicación fragmentada fue un acto de prudencia, era consciente de mis limitaciones a la hora de editar un texto y decidí hacer de la autoedición de mis fabulaciones un taller de aprendizaje creativo. De ahí que todos mis libros, incluido éste, hayan salido a la venta sin que les aplique ningún margen de beneficio económico, ya que considero que lo que ofrezco no son obras comerciales, sino que trabajos de aprendizaje.

La publicación de «Donde vive el recuerdo» marca la conclusión del taller, pero no del aprendizaje. Esta novela revisada es mi trabajo fin de carrera, de ahí que me haya esforzado por mantener el texto original y frenar mis tentativas de reescribirlo. Ahora escribo diferente a como lo hacía hace seis años, aunque no creo hacerlo mejor. Sí que pienso que he mejorado en los aspectos de edición y tratamiento de un texto literario; por lo que estos aspectos son los verdaderamente novedosos. Esto no convierte al libro en un mero ejercicio de estilo: es una ficción narrativa –que busco que resulte entretenida a sus lectores– y una reflexión sobre la valía del autoengaño para sobrevivir ante la realidad impuesta. También mis personajes dan voz a constantes humanas como la fricción entre individualidad y sociedad, la disfunción entre libertad y soledad, la confusión entre amor y entrega… Al igual que nosotros, mis personajes son individuos sociales; pero, al igual que nos ocurre a nosotros, su sociedad no tolera la individualidad.

Ilusión para combatir la desesperanza. Ésa es la búsqueda que me lleva a compartir parte de lo que escribo. Gracias por venir a mi encuentro, amable leyente.

Pulsando sobre estos enlaces accederás a información sobre cada una de las tres partes que conforman «Donde vive el recuerdo».








Entradas populares

LibrElena - Blog de Nino y Nino Ortea.

El contenido literario de este blog está registrado en Safe Creative