Ven y enloquece

Ven y enloquece
Ven y enloquece apoya la campaña de Nino Ortea a favor de la lectura responsable y los sentimientos apasionados

martes, 20 de enero de 2015

Sobre los recuerdos encubridores



Y con este tercer escrito doy por concluido mi informe sobre la inexistencia de  Nino Ortea y la inconsistencia de Tino Portea.

Por un tiempo las cosas marcharon bien.

Lo animé a que introdujera varias voces es su discurso–a las que él llamó heterónimos— a fin de aliviar su esquizofrenia. Su mejoría lo llevó a vencer su alergia al trabajo físico, que él esconde bajo el dicho: “Sudar es muy vulgar”. Tino llegó a venir muchas noches a ayudarnos con las tareas de mantenimiento, repintado y adecuación de nuestras instalaciones. Para el desempeño de tales funciones, se inventó la excusa pública de que trabajaba de recepcionista en un hotel, pues siempre ha negado su vinculación con esta institución.

YO permitía todas sus extravagancias al notar rasgos evidentes de su evolución:




I) Ya no lloraba al ver su reflejo en cualquier espejo.

II) Había dejado de fumar.

III) Apenas mentía sobre su pasado a sus lectores en el blog.

IV) No compraba todo crecepelo que se anunciaba en la teletienda.



Pensé que había dado el paso definitivo en su curación cuando el 3 de julio de 2011 se despidió de este blog en una entrada con el significativo título de "La soledad era esto”.


Me equivoqué.

Al poco de cerrar Ven y enloquece, abrió otros blogs donde no se encontró cómodo alejado del personaje de Nino Ortea. Cayó en un período de apatía, traducido en un desencanto con todo y todos.

El 18 de septiembre de 2013 Tino regresó como Nino Ortea a este blog. Y lo hizo al más puro estilo excesivo de su personaje: lo primero que hizo fue borrar todos los comentarios y algunas entradas delatoras de su pasado, tras lo que colgó un texto delirante titulado “Yo pagué sus culpas”. Engrandeció la figura de su alter ego, al que presentó como autor de una novela finalizada, colaborador en libros antológicos y participante en actos culturales institucionales.


Tras casi año y medio de supervisar su progresivo enninamiento, el pasado martes 6 de enero YO ordené su ingreso en el centro que regento, ante el miedo a que Nino volviera a dominar a Tino.

Por desgracia, ayer lo sometí al test de Rorschach de enfrentarse a este blog, y los resultados fueron preocupantes: ¡Se mandó besos a si mismo al ver la foto del oso Yogui sujetando el cartel de Los Pecos!


De momento, la dirección de este manicomio pasa a ocuparse de la dirección, redacción y maquetación de los contenidos de esta bitácora. Hasta nuevos avances, las colaboraciones de Tino en Ven y enloquece serán esporádicas, ocupando su lugar algunos de nuestros más saneados huéspedes, al igual que los miembros más cualificados de nuestro personal.



Ya sabe, cuando lea aquí o allí, algo firmado por Nino Ortea, no dude de su carácter apócrifo. Todo lo que aparezca así rubricado, no será más que una sarta de mentiras falseadas por un ser tan falsario como el Presidente del Gobierno o Paquirrín.

Confío en que sepa entender y disculpar la actitud de Tino. Es un narciso de su falso reflejo.



Antes de dejarlo, permítame un consejo:

No meta la cabeza en un microondas encendido. No sólo evitará quedarse calvo, también se ahorrará subir —cual un Tino Portea cualquiera— las montañas de la locura. ¿No saben de qué cimas les hablo? Sólo su sufridor puede contarle lo que empezó como una historia de pasión y finalizó como una histeria de degradación. YO no puedo traicionar la confidencialidad doctor-paciente, a menos que se me ofrezca un dinero que me vuelva hipócrita frente al juramento hipocrático.



Distinguido autor de este informe:

Dr. Alex Zorka.


10 comentarios:

  1. Después de leer y releer su informe sobre Tino o Nino, sigo pensando que me encanta venir y enloquecer en su espacio.
    Prometo intentar mantener la cabeza fría para lo cual nunca la pondré dentro del microondas.

    Por favor, hágale llegar mi lluvia de besos que seguro que refresca su cabeza tras tanto pensar y dilucidar.

    ResponderEliminar
  2. Muy buenos días, Maduixeta:
    Disculpe la brevedad en mi respuesta, pero me queda poco tiempo en la realidad etérea,. Consecuencias del uso prestado de este teclado.

    Encantados estamos con su compañía, sea aquí o en su allí. Le garadezco sus comentarios tan sinceros como sutiles, , dice mucho de usted (y lo dice bien) el que adapte su ingenio al carácter locuelo del ingenuo Nino.

    Feliz miércoles, Maduxeita.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Feliz jueves a ti, Maduixeta.
      Gracias por tu compañía.

      Eliminar
  3. Eso de la futura autoría colectiva de las futuras colaboraciones atribuidas de Ven y enloquece recuerda a alguna teoría sobre Sheakeapere. Sino un grupo de escritores de teatro, cada uno especializado en un tema.

    Me surgen dos preguntas.
    ¿Será Tino o Nino un lector de Lovecraft? En la obra de Lovecraft, hay personajes que enloquecen después de leer un libro prohibido o después de hacer una descubrimiento demasiado extraño para los seres humanos. ¿Estará queriendo hacer creer que tuvo una de esas revelaciones inquietantes?

    ¿Es lector de comics? Tal vez quiera ser trasladado al Arkham Asylum, donde hay todo un grupo de doctores especializados en villanos, cerca de la sensual villana Poison Ivy.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi muy estimado Demiurgo:
      Un placer contar con un lector de tan exquisito gusto y tan refinado saber.

      Siempre tengo presente en mi mente una obra de Shakespere y una imagen de Megan Fox, por eso de que el demonio de la carne y lo excelso de la inspiración marquen el ritmo de mi diapasón.
      He convertido mi institución en una gigantesco escenario donde se representa, a diario y con actores inconscientes, El sueño de una noche de verano”. No lo dude, me reservo el papel de Oberon.

      Por edad, Tino pudo haber ascendido con Lovecraft a la cúspide de las Montañas de la locura- el problema es que el que bajó de allí fue Nino fuera de todo tino y mesura.
      Arkham… un lugar alucinante. Una pena su reciente demolición y que sus internos hayan sido trasladados a Wayne Mannor. En cuanto se asienten en el solar, retomaré con su dirección los acuerdos de extradición. Negar la sensualidad de Poison Ivy sería una villanía, pero a mí me pierde La gata y su ronroneo.
      Un placer haber contado con su avezada opinión, Demiurgo.
      Me tiene a su disposición para cualquier inquisición.

      Eliminar
  4. Bueno, terminada la serie que nos habías prometido, yo, como lectora de tus tribulaciones, reconozco que la verdad o la mentira no me interesan de este escritor (fantástico, por cierto); seguiré leyendo (siempre que escriba), envuelto en cualquiera de sus formas. En verdad, como decía Oscar Wilde: "la mayoría de las personas son otras personas". Unos gastan su vida persiguiendo alguna cosa que no quieren; otros la emplean en la búsqueda de lo que quieren y no les sirve. Otros se pierden...
    Pero la mayoría es feliz y disfruta de la vida sin darle la menor importancia. En fin, Nino (para mí ése eres), lo importante es buscarse cada uno su acomodo, donde crea y pueda y, pasar, pasar...
    Pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar... Como decía el eterno Machado.
    Un abrazo. Buen comienzo, sobre el nuevo árbol...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenos días, Clarisa:
      Una vez más me siento honrado por tus palabras y estimulado tras leerlas.

      Soy de los que cuando les gusta una obra de ficción, les importa muy poco la biografía vital del autor. La mayor parte de las personas llevamos una existencia cotidiana, monótona y aburrida; los escritores, pintores, músicos o cineastas no son una diferencia. Es más, cuando caen en esos excesos es cuando no me gustan e incluso puedo llegar a prejuzgar la valía de una obra por la humanidad del autor. En lo creativo, somos lo que compartimos, por eso te doy las gracias por tu generosidad, tu energía y la mente abierta con que me lees.

      Por desgracia, vivimos en una sociedad en la que se vende la falsa sensación de autenticidad, basada en la posesión de objetos que te confieren tal marchamo social. En esta “feria de vanidades” que mapeo Thackeray y de la que huyó Swift, al diferente se le persigue y margina, pues su autenticidad no es resultado de lucir alguna marca comercial exclusiva,; de ahí que se lo excluya acusándolo de ser “muy suyo" por no ser mimético de lo nuestro.
      En mi perfil de Blogger me defino como “caminante”, unas veces camino a trompicones y otras dando vueltas, pero camino.

      Gracias, clarisa. Leerte estimula mi ánimo y honra el respeto a la individualidad.
      Feliz jueves.

      Eliminar
  5. Hola
    vengo a enloquecerme y me encuentro con la lógica de un hombre que tiene muchas facetas al escribir.
    ¿tenes tantas en el amor también ?
    Cuando camino ...amo el caminar por la noche cuando la luna me mira y yo la corro para alcanzarla y no puedo...
    La alcanzaste alguna vez?
    Un abrazo para vos Nino y para el doctor
    mis respetos

    ResponderEliminar
  6. Buenos días, Recomenzar:
    Gracias por tus palabras.
    No he alcanzado La Luna, siempre es bueno tener pendientes de cumplir ilusiones que nos animan a caminar cuando estamos desorientados.
    La Luna sí que me ha acariciado, mecido en su seno cóncavo en esas noches de anhelo y sonreído a cara plena en insomnios de felicidad.
    De nuevo:
    Gracias, Recomenzar, por tu tiempo, tus palabras y tu afecto.

    ResponderEliminar

Hola, gracias por tu tiempo de lectura.