Mostrando entradas con la etiqueta Frank Miller. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Frank Miller. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de junio de 2024

Frank Miller: American Genius

 

Frank Miller –guionista, dibujante de cómics y cineasta estadounidense– se estaba muriendo. Su adicción al alcohol lo devoraba, tal y como se podía apreciar en su deterioro físico y deducir de su displicencia creativa.

Ahora, de regreso del infierno, planea retomar sus trabajos de amor perdidos; entre los que destaca la serie `Sin City’, a la que lleva descuidando 25 largos años. Miller tiene la intención de realizar una historia ambientada en los años de la fundación de ´Basin City’, trama en la que planea incluir destellos de personajes que han brillado en sus otras historias: como ‘Marv’, al que vinculará con las tribus indias que poblaban esas tierras antes de la masacre anglosajona.

Este pasado 10 de junio se estrenó el documental «Frank Miller: American Genius» –producido, escrito y dirigido por Silenn Thomas–, donde Miller reflexiona sobre su vida, logros excesos y planes.

Son varios los textos que he colgado en Ven y enloquece sobre  Frank Miller. Si te apetece leerlos, éste es el enlace.

https://venyenloquece.blogspot.com/search/label/Frank%20Miller

Gracias, amable leyente.


domingo, 24 de agosto de 2008

Sin City: Más letal es la mujer 01



Con poco más de veinte años en el mundo del cómic, la contribución de Frank Miller es una de las más importantes de cualquier creador en el medio.
Durante los años 80 sus trabajos para Marvel y DC cambian la despectiva imagen que muchos tenían de la historieta.
Tras guionizar la segunda y tercera parte de Robocop, su regreso al tebeo en los 90 supuso encontrarnos con innovadoras historias, que reflejan una búsqueda de nuevos horizontes para el cómic.

Su trabajo, su defensa de los derechos artísticos y su ataque a la censura, lo convierten en el autor más respetado del ámbito. Cuando manifiesta públicamente su opinión, sus palabras son escuchadas por industria y aficionados.

En el presente artículo, me centraré en su segundo advenimiento tebeístico.
Tras escribir Robocop 2, regresa al cómic desarrollando un género como el ·hard-boiled” que tan bien funciona en literatura y cine, destacando en la historieta de la mano de Wally Wood o José Muñoz.

Frank necesitó cambiar su narrativa. Su obra no habla de un mundo armónico donde la maldad es traída por científicos chiflados o villanos disparatados.
El mal pudre toda la sociedad, enraizado en las instituciones encargadas de protegerla: cardenales antropófagos, senadores megalómanos, presumibles candidatos presidenciales amigos de violar y matar jovencitas.

Alejado del quimérico mundo de los superhéroes, dibujar un simple coche se tornaba en algo heroico.
Al usar el blanco y negro, buscó la expresividad recurriendo al contraste, la mancha, el rallado. Las marcadas sombras, el uso de líneas verticales que encarcelan a los personajes, una iluminación que incorpora o aleja a sus creaciones de la narración sólo con enfocarlas y sus encuadres que nos sitúan a un palmo de la acción, acentúan la sensación de inquietud e inestabilidad.

La unión de escritura y dibujo, resulta en una perfecta narración, afianzada en las viñetas a toda página, desnudas de textos de apoyo y cubiertas por expresivas onomatopeyas, controlando el tiempo narrativo y el ritmo de lectura, atrayendo nuestra atención cuando es preciso. Como con los climáticos finales de los que dota a cada capítulo de sus obras, o su detenida narración, en momentos propicios a ser solventados rápidamente.
Dedicando 22 viñetas a las embestidas de Marv contra la puerta de su celda en Sin City, nos muestra la psique de un personaje que superará cualquier dificultad que surja en su sagrada misión.
El dibujo llega a contradecir lo escrito, la lluvia que aclara las ideas de Marv enturbia la imagen.


Sin City: Más letal es la mujer 02


Una ciudad llamada Pecado.

Sin City le supone realizar el cómic que siempre deseó: historias policíacas repletas de aventuras, romance y situaciones más grandes que la vida.
Su vínculo editorial con Dark Horse nos permite disfrutar de su don para crear historias y situaciones, que aunque llevadas hasta los holgados límites que el cómic posee, resultan en algunos aspectos cercanas y en todo momento creíbles.
Este tipo de relato es una constante en nuestra cultura. En Edipo, escrita por Sófocles pocos años antes de juntarse los Rolling Stones, aparece una sociedad corrompida, tras su tranquila apariencia yace una retorcida realidad. El desvelar una maraña de secretos fija el argumento de la tragedia.

No es una serie realista, plantea situaciones extremas rodeadas de atractivo: largos abrigos, mujeres curvilíneas, coches rápidos.
A diferencia de la novela negra clásica, sus héroes no son desarraigados en un mundo ordenado según valores ajenos. Son seres normales que obran según su instinto y disfrutan caminando con el fuego.
Marv no se limita a matar al asesino de Goldie, le mutila todas sus extremidades procurando que aún esté vivo cuando un lobo lo devore.

No son monstruos alienados, poseen un entorno afectivo.
Marv cuenta con el amor de su madre, el afecto de Lucille, su agente de libertad condicional, y Kadie, transexual propietaria de un bareto auténtico cruce de caminos de las almas pecadoras que pueblan Sin City.
Dwight disfruta de los favores de Shellie, la carnal camarera de Kadie´s, mientras la disciplinada Gail ronronea en su ausencia.

Es este interconectado devenir de los personajes un gran atractivo en la obra.
Por un lado creaciones principales son secundarias en otros relatos. Marv realiza una desinteresada intervención en Moriría por ella. Dwight protagoniza un baboso cameo en Ese cobarde bastardo. El fondón fotógrafo griego, los pedantes Gordo y Enano, forman parte de un elenco que por fuerza se nos hace familiar.

Además, al unir temporalmente sus historias contemplamos una acción desde varias perspectivas, la primera entrada de Marv en Kaide´s; conocemos a los personajes en diferentes momentos vitales permitiéndonos comprender mejor ciertos hechos, tras leer Ese cobarde bastardo es más creíble el suicidio de Mort; vemos actos extraordinarios, el asesinato del cardenal Roark, como cotidianos.

No explica el comportamiento de sus personajes, en una sociedad tan torva como Basin City, las personas no mantienen una línea de actuación consecuente. Mort que embrujado por Ava mata a su compañero en Moriría por ella, es un buen colega en Ese cobarde bastardo.

Miller mantiene su peculiar visión de la Religión.
Marv, pese a llevar colgado un crucifijo, asesina a un sacerdote y mata a un cardenal que ve en la antropofagia una comunión divina. La visión positiva de las prostitutas reflejaría su influencia cristiana. Una de las acusaciones hechas a Jesucristo fue confraternizar con rameras.
La capacidad de sacrificio por un ideal, encarnada en Marv o Hartigan, recuerda a los apóstoles inmolados por su fe.

El héroe no lo es por vestir un disfraz o tener ultra-poderes; sino por tomar decisiones.
Dwight busca la redención de un pasado disoluto, Marv un sentido a su vida, Hartigan un final consecuente con sus ideas. Deben lidiar sus demonios interiores. Marv duda de la existencia de Goldie, Dwight ve como la penitencia por sus pecados es seguir pecando,
Hartigan soporta penalidades por delitos no cometidos. Al igual que Matt Murdock deben renacer para alcanzar la honra.

El bien surge de los más alejados de este concepto: asesinos, prostitutas,... como en 300 donde la democracia la defienden los espartanos.
El Mal presenta varias encarnaciones; la maldad en estado puro, legada de generación en generación y que al no estar motivada por una necesidad degenera en prácticas perversas, la encarnaría la familia Roak; los instrumentos del mal, como Matute, no obtienen ningún beneficio de su iniquidad, son herramientas de maquinaciones ajenas; Ava representa a las vampiresas, cuya malicia les permite perdurar en un mundo presuntamente gobernado por hombres.

Miller muestra iconos reconocibles en entornos inapropiados. Viste a la transexual Kadie como Wonder Woman, cubre a delincuentes con camisetas de Hell Boy.

Hay múltiples referencias fílmicas. Mort recuerda al Glen Ford de Los sobornados; Ava evoca a la Ava Gadner de Forajidos; Klump y Shlubb rememoran al dúo Peter Lorre-Sydney Greenstreet. El final del primer capítulo de Moriría por ella, nos lleva a la Casablanca de Michael Curtiz.

Sin City: Más letal es la mujer 03

Con las mujeres no hay manera




Violentas, provocativas, adorables, vengativas, desesperadas, manipuladoras, locas, misteriosas. Las mujeres mostradas por Miller explican que el masoquismo sea una fantasía sexual masculina.

Escasas de ropa, sobradas de maldad, falsamente sumisas, claramente dominadoras, los personajes femeninos son tan variados como los masculinos, los cuales desarrollan una vida monótona hasta que una fémina de la más deslumbrante especie se cruza en su vida arrojándolos a los abismos de la pasión.

Al ser el cómic un arte tan dotado para los excesos sus damas atraen como el imán más potente, dañan como un cristal abandonado en la playa, matan como el veneno más letal. Dolorosamente hermosas, al contrario que La Sombra, no necesitan poderes paranormales para nublar la mente del hombre.
Les basta una mirada para convertir al valiente en borrego, al ateo en creyente.
Los personajes femeninos se adecuan a los masculinos, pero con las ideas más claras que éstos. Se hacen pronto familiares al estar muy bien descritas por sus acciones.
Creaciones como Elektra, o Selina Kyle ya eran una clara muestra de su peculiar idea sobre las damas.
La Historia, las leyendas y nuestras torturadas existencias rebosan mujeres cuya única función en la vida es traer males para el cuerpo y tormentos para la mente del hombre.
A Pandora y su femenina curiosidad debemos la propagación de los males por el mundo; a Eva y su mujeril seducción adeudamos la expulsión del Edén y tener que trabajar para ganarnos el pan. ¿Os suenan Dalila, Salomé, Jezabel,...?.

Es en su retrato de esas mozas que hacen aflorar tus más secretas estancias del alma, donde la narración de Miller se muestra más cercana; lo que la vuelve más creíble es su alejamiento de la misoginia. Sus mujeres no son dañinas, sus hombres son los pardillos.

Por amor a Goldie.
Tengo enfrente a una diosa. Me dice que me quiere. No malgastaré más tiempo pensando en mi suerte”.

Sin City se presenta como un típico enigma policiaco. Un tipo duro tras un resacoso despertar descubre que la desconocida con la que compartió colchón fue asesinada, iniciando la búsqueda del culpable.
En realidad, cuenta la emotiva historia de un amor obsesivo, que se convierte en expiación de la sangrienta existencia de Marv. Éste, sabiendo que Goldie lo usó como escudo frente al peligro, no puede evitar adorar a una diosa que le ungió en su gracia.
Tal es su soledad que unos minutos de placer justifican una vida. El precio por adorar a su deidad es la muerte, prestándose gustoso, cual Leónidas, al sacrificio heroico
Goldie es esa mujer que sabiendo que te está utilizando, su cercanía te hace dichoso.
Ese masoquismo de: “Sí, puede que me haga daño, pero me envidiáis porque me daña a mí”, no nos es ajeno.
¿Quién no ha enfermado por una persona de la que todo salvo su nombre y aroma le es desconocido?

El encuentro con Wendy, clónica hermana de aquella, quien lo bendice con un piadoso conocimiento carnal antes de su ejecución, habla de las mujeres en las que buscas deseo y hallas piedad.

Sin City: Más letal es la mujer 04









Perdición
No quiero meterme donde no debo, pero esa es una tía por la que mataría. ¿Porqué la dejas irse?”

Dwight recibe la desesperada petición de ayuda de Ava, de la que continúa enamorado.
Tras ser traicionado por ella, recurrirá a sus habilidades del pasado para mantenerse vivo.
Atrapado por un ahora que lo agobia y un antes que lo aterra, para su desgracia la parte más sensual y dañina de su ayer viaja a su hoy.
A sabiendas de que nada bueno le puede dar quien sólo daño le causó, regresa a su enfermiza relación y cual Orson Welles en La dama de Shangai, deja que el demonio de las armas acabe con la diablesa de su vida.

¿Quién no ha sufrido una Ava en su vida?.
La compañera a la que hacías los ejercicios mientras ella se ejercitaba con el guapo de la clase.
Esa amiga a la que servías de confesor en su trepar por camas ajenas.
Esa mujer a la que perdonas en privado lo sufrido en público. Moriría por ella habla de Ella, cuyo nombre envenena tus sueños.

El monólogo en que Ava reclama su derecho a ser perversa, sin ser calificada de loca, define no sólo al personaje, sino que a la existencia del mal como algo que uno puede ejercitar cual otra habilidad.
La fuerza, inteligencia, seguridad y embrujo en Ava, la concierten en el personaje que más temeríamos en la vida real, donde todos sabemos que no existen esas mujeres que ni cuando mienten dicen la verdad.


Quiero la cabeza de Jack Rafferty
Es muy propio de ella vestirse así para enseñármelo todo y volverme loco”.

En La gran matanza, Dwight al pagar una deuda de honor se sitúa en mitad de una lucha que amenaza con acabar con la libertad de las prostitutas de Sin City.
El enredo comienza con Shellie, la típica Eva a la que si se le acerca un atractivo Adán y le suelta dos gracias ya está encamada con él, sin reparar en si es un policía corrupto o un sangriento aventurero. Estas mujeres mejor aprenden a controlar los fuegos que su candidez prende, y se dejan de quejas masculinas.

Aparecen las rameras del Barrio Viejo, que hacen de la prostitución un trabajo, no una lacra.
Son amas fuertes, sensibles y glamurosas, lo que explica que los hombres se adentren en Sin City para encontrarlas. Defenderán su autoempresa de cualquier amenaza.
Gail es la autónoma más reconocible de la cooperativa del placer. Atractiva como sólo una mujer inteligente lo puede ser, a pesar de su promiscuo trabajo su corazón es monógamo.
Sabe que Dwight dejará de jugar con muñecas y será suyo.
En el lado opuesto está la pequeña y mortal Miho, encargada de la seguridad de las chicas, es de esas mujeres, que supeditan cualquier tipo de relación a su tarea.
De su boca no oirás palabra, de sus manos no saldrá caricia ni en sus labios verás sonrisa.
Entregada en cuerpo y alma a su labor, no concibe delicia ajena al trajín. ¿Sus vecinas la llaman solterona?, no importa, ningún hombre da el placer del trabajo cumplido.


Historia de un detective
- Intenté enamorarme de chicos de mi edad, pero ya lo estaba de ti.
- Basta Nancy. Tengo edad para ser tu abuelo”.

Ese cobarde bastardo, cuenta una historia de amor frustrada por la diferencia de edad.
John Hartigan, policía de Sin City, sacrificará su retiro, matrimonio y vida por Nancy Callahan a la que con 11 años salva de un pervertido. Entre ambos se establece un vínculo que el paso de 8 años, no hace más que consolidar.
Su relación nuca llegará a carnalizarse, pues Hartigan personaje que desde un principio aparece como vulnerable al padecer una angina de pecho, decide suicidarse para protegerla.

Al igual que el Santo Job, debe pasar por toda una serie de penalidades, siendo su amor por Nancy la última prueba. Lo pierde todo de forma pública pero mantiene su heroísmo individual, se comportó con honor.
Nancy es el centro de la historia. como ocurre en Kadie´s donde su baile centra la atención de los lugareños.
Al visitar su pasado, siempre había aparecido como una majestuosa presencia que recordaba al hombre su condición inferior en la evolución de la especie, su figura se humaniza y nos habla de esas chicas que atesoran dulzura y encanto, de las que aunque uno lo intente es imposible no enamorarse a sabiendas de que ese sentimiento está condenado desde un principio.
Ella se irá, sólo trabaja en ese antro en el que tú malvives para pagarse los estudios.
El recuerdo llenará su ausencia, hasta que otro ángel convierta la barra del bar en vertedero de amor.

Sin City: Más letal es la mujer 05



Venganza es nombre de mujer.
“Ahí fuera hay todo un mundo, caballeros. Con muchas clases distintas de familias”.

Valores Familiares, presenta a Dwight que llevado por su amistad y agradecimiento hacia las rameras que lo han ayudado a recuperar su sitio en el mundo, participa junto a Miho en una sangrienta venganza.

Miller cuenta una historia de amor y fidelidad más allá de la muerte, en un mundo en el que las parejas no tienen que ser de diferente sexo, pues la pasión no por ser entre iguales pierde su pureza.
Al igual que Daisy uno no mataría ni por patria ni por bandera sino que por los seres queridos.

Sin City Blues.
“Ten cuidado recuerda al viejo enemigo. Cómo sonreía y te decía que el sexo siempre te volvía estúpido”.

Alcohol, chicas y balas, recoge historias ya publicadas y la inédita Otra noche de sábado.
En los relatos reencontramos a los a estas alturas ya amigos, Marv, Miho,... junto a noveles como la nena que excita a papi con carne fresca para el matadero, o la monja vestida de rojo que enreda antes de su boda divina.
De todas las incorporaciones destaca la de Delia, presentada en Ojos azules y llamada a más altos fines en el universo de Sin City. Delia es una asesina, a medio camino entre Elektra y Miho, cuya prueba de fuego consiste en matar al único hombre que amó.

Este dañar a quien más te quiere, caracteriza a muchas felinas que alegran nuestras calles. Tras un encuentro con ellas, tu cuerpo nunca será el mismo. Y acabas dedicándote al fino arte de la papiroflexia, o al pernicioso deporte del levantamiento de vidrio.


La Delia azul.
“Puede que no le preocupe el seguir viva, pero con seguridad le preocupa su aspecto”.

Hell and back, es el más reciente viaje de Frank a Sin City.
Esta novela de 9 episodios, publicada por Dark Horse bajo el sello Maverick, es definida por el autor en la portada como una historia de amor, en la que el galán sería Wallace y las primas donnas serían Esther y Dalia.

Miller recupera temas ya abordados, unidos a tramas iniciadas anteriormente.
Wallace comparte con Dwight la práctica de un trabajo que le desagrada y el peso de un pasado acechante, aunque el de Wallace es en el de un héroe merecedor de la medalla al valor.
Ambos tienen habilidad para el combate. Wallace, remiso a la violencia, al practicarla es contundente, el cuerpo de Matute lo prueba.

Lo que los une son sus problemas con las mujeres.

Wallace conoce a la enigmática Esther salvándola de un intento de suicidio. La escena que muestra el cuerpo de aquella apunto de lanzarse al agua, remite a las viñetas en que Dwight observaba a Ava antes de saltar al líquido.
Tras un efímero encuentro Esther es secuestrada, emprendiendo Wallace una senda similar a la de Marv en venganza de Goldie.
Sabemos que ha sido raptada por una organización que busca hacer de ella una mujer nueva. Su jefe es El coronel, introducido en Alcohol, chicas... y la asesina más letal de la banda es Delia, ese perfecto cuerpo siempre enfundado en azul, presentada como la compañera de Esther.

Cuando vemos a Esther, recordamos a esas mujeres a las que la casualidad te unió y el diablo te emparejó, pues sólo problemas, aunque involuntarios por su parte, el conocerlas te trajo.
Al recuperar a Delia, comprendemos que el hombre es el único animal que conscientemente tropieza las veces que haga falta con la misma piedra, pues, merece la pena encontrarse con mujeres gustosas de alegrarte los sentidos antes de dejarte inerte.

Al nacer su apego al sexo opuesto, Frank perdió su aliciente por los tebeos.
Por fortuna tanto su interés como el nuestro por las señoritas no ha decaído, lo que se traduce por su parte en la creación de tentadoras heroínas, por la nuestra en una contumaz afición a investigar el misterio del eterno femenino.


Nino Ortea Gijón, 27-I-2000

sábado, 16 de agosto de 2008

Batman: El caballero oscuro 01

El regreso del oscuro señor de la noche

Próximo a cumplir esos veinte años que Carlos Gardel nos aseguraba que no eran nada, a The Dark Knight Returns (TDKR) le han dado un hermanito de nombre The Dark Knight Strikes Again (TDKSA).
Al orgulloso padre de la criatura no han dejado de caerle palos desde que anunció la feliz concepción de un retoño largamente esperado.
¿Qué hace del primer vástago alguien tan venerado y del segundo algo tan denostado?
¿Es verdad que cuando el dinero entra por la puerta, la creatividad sale por la ventana? 
¿Llegaré a saber porqué me dejó aquella que jamás me quiso?

Tal vez el siguiente texto logre dar respuesta a alguna de estas preguntas sobre los trasuntos de un Caballero Oscuro que, como el desamor, contraataca cuando menos lo esperas.

1986 fue un buen año para DC. En su seno nacieron dos obras que no sólo han enriquecido sus arcas desde entonces, sino que alcanzaron una repercusión fuera del medio como ninguna ha logrado desde entonces.
Watchmen y The Dark Knight Returns fueron saludadas con una salva de piropos que aun resuenan hoy en día.
Entrar en el estudio de lo que la mini-serie de Miller supuso en su momento es algo que se escapa a mi intención. Se acerca más al propósito de este artículo el comentar el presente tanto de esta obra como de su ¿secuela?

Batman, año 30

En marzo de 1986, veía la luz la primera entrega de TDKR, miniserie de cuatro volúmenes en formato prestigio.
Hacía tiempo que Miller acariciaba la idea de desarrollar un proyecto propio sobre El Hombre-Murciélago. Junto a Steve Gerber había presentado a DC memorandos para relanzar Superman, Wonder Woman y Batman, aprovechando el intento de reorganización creativa que suponía Crisis en tierras infinitas (mayo 1985 – abril 1986)

Dark Knight era el título de la colección centrada en El Murciélago, apareciendo algunas de las ideas para la propuesta recogidas dentro de Año Uno, arco argumental desarrollado del episodio 404 al 407 de Detective Cómics ( febrero-mayo 1987).

El éxito de TDKR sorprendió tanto al artista como a la editorial, no conviene olvidar que Ronin (1984) no había funcionado bien.
Dick Giordano (co-editor de la obra) apostó fuerte por el proyecto, ordenando la impresión de un número de copias que superaban con creces los pedidos iniciales.

El concepto del producto varió en numerosos aspectos: título (La muerte de Batman o La venganza de Batman), formato (tres volúmenes de 48 páginas) y limitaciones editoriales (DC obligó a Miller a que Batman luciera el óvalo amarillo, aunque éste duró poco en su pecho)
De entre los cambios introducidos destaca el uso de Robin, personaje al que en un principio era reacio.
Todo señala a John Byrne, quien le habló de una Chica Maravilla dibujada por Jaime Hernández, como inspirador de la idea.
Robin llena la obra, tanto en sus momentos de ausencia –son continuas las referencias a las diversas encarnaciones del personaje– como cuando está presente.
Su alegría, entusiasmo y vitalidad quitan capas de negrura al Caballero Obscuro.
Carrie Kelly, jovencita de 13 años, se adapta perfectamente al papel.
La capacidad de iniciativa y resolución que la impulsaron en su combate contra el crimen hacen que brille a la sombra del Murciélago; la obediencia y disciplina con que ejecuta las órdenes no evitan que su humanidad se manifieste en lágrimas.

Batman: El caballero oscuro 02


La caballerosidad en el siglo XXI


Para disfrutar de la lectura de TDKR, no necesitamos valorar la importancia de las innovaciones gráficas o literarias que este primer “Otros Mundos” del personaje aportó al medio; ni pararnos a reflexionar sobre la forma en que su fondo y forma continúan siendo “homenajeados”.
Basta abrir sus páginas para encontrarnos con un relato impregnado de romanticismo, épica y esperanza. Fuentes que convierten en inmortal a cualquier obra que bebe de sus aguas.

El romanticismo no viene dado por una relación, más o menos prohibida, con la nueva Robin; o por un ronroneo, más o menos licencioso, con la desaprovechada Catwoman.
Nos lo ofrece su acercamiento a la épica del heroísmo.
Estamos ante un Batman que resuelve desprenderse de su disfraz de Bruce Wayne y arriesgarlo todo por vivir, o morir, de acuerdo con su ética.
Disfrutamos de una Robin que decide luchar por un futuro mejor, inducida por su deseo de justicia no de venganza.
Nos hallamos ante un Joker rejuvenecido ante el regreso de su amado, y que, impulsado por las alas del deseo, reinicia el único juego que le garantiza la cercanía de su Murciélago.

Frente a la acidez, congoja y dureza que muchos adivinan en la obra, uno encuentra el antiácido de la amistad, la alegría de la libertad y la benevolencia de la esperanza.
Batman verá como, en esos tiempos de cólera, la amistad es la cura para la pandemia de odio: Gordon guarda el secreto de la verdadera identidad de Wayne; sus antiguos compañeros no dudan en correr el riesgo de vestir spantex –los superhéroes están perseguidos por ley– para ayudarlo; incluso Superman, arma definitiva de los enemigos de Bruce, cierra con un guiño cómplice el funeral por un amigo.

El hombre es libre: para corregir sus errores (el regreso del Caballero a la ciudad que juró proteger), para elegir cómo quiere vivir (el héroe ocupa el lugar que nunca debió monopolizar el millonario), o cuándo y cómo morir (Alfred decide acompañar a la mansión en su viaje a la tierra de los recuerdos)
La libertad es dura, conlleva sacrificios personales en la búsqueda de la liberación colectiva.
Tanto Joker como Batman encarnan dos extremos opuestos de esta búsqueda: uno individual, el otro social. Pero ambos coinciden en su descontento ante la falsa libertad que proporciona una sociedad que globaliza el sacrificio y privatiza el beneficio.
La esperanza radica en saber que toda mejora global comienza en un cambio individual; la esperanza se encuentra en una juventud a la que hay que integrar y no marginar; la esperanza se baña en los ojos azules de una Robin que confía en el mañana; la esperanza impregna el ...”ésta será una buena vida”... que cierra el relato.

Si al placer de una primera lectura, unimos los encantos ocultos que conlleva la relectura del relato podemos asegurar que nos encontramos ante una fábula tan inmortal como el deseo de justicia de Batman; tan actual como el intento de Dos Caras de volar Las Torres Gemelas de Gotham; tan mordaz como el adjetivar a la banda de jóvenes asesinos con el calificativo del producto estrella de la competencia: Mutantes.

El resultado final fue una obra que, aunque cubierta por una capa de desencanto que hace que se te empequeñezca el alma, guarda un mensaje de esperanza que hace que se te agrande el corazón.

ADELANTE ATRÁS

Batman: El caballero oscuro 03



-->
Frank Miller contraataca


Muchas voces lamentaron en su momento que Miller no hubiese continuado TDKR en un quinto volumen convertido en quimera tebeística.


El mismo Frank comentó las numerosas ideas que había dejado en el tintero: de haber contado con cien páginas más, habrían acabado apareciendo máquinas de escribir gigantes e incluso Batmito.
Durante quince productivos años, Miller se mantuvo alejado del Dark Knight, lo que aumentó la leyenda sobre su regreso al personaje.

Finalmente, en octubre de 2001, DC anunció, con el bombo y platillo que permite la industria del cómic, la comercialización de la continuación de la serie.
Bastaba ojear la edición de ese mes de Previews, para comprobar el terremoto editorial que supuso el contraataque de Miller.
DC pregonaba el producto en la contraportada y cinco páginas interiores, publicitando también recopilatorios de los trabajos del creador para la editorial, y la comercialización de una estatua basada en diseños de Frank.
Dark Horse y Marvel intentaron aprovechar el tirón milleriano destacando las obras de aquél que atesoraban.

The Dark Knight Strikes Again es una miniserie de tres volúmenes en formato prestigio de 80 páginas cada uno.
Pese su precio (7.95 $) cada una de las entregas, que presentan múltiples portadas, ocupó la primera posición en la lista de obras más solicitadas del mes. Lo cual delata la expectación que despertó el proyecto, y la inteligencia con que éste fue explotado.
Ante tal entrega por parte de aficionados e industria es difícil entender la tardanza del autor en retomar una historia que siempre deseó continuar.

No hace falta ser el mejor detective del mundo para deducir la importancia de Denny O´Neil al respecto. Bueno, tal vez sea más exacto hablar de la importancia de su ausencia.
Pese a que Frank y Denny habían colaborado en Daredevil o Batman, y aunque O´Neil ocupó el puesto de Len Wein como editor de los bat-títulos casi a la vez que TDKR veía la luz (noviembre 1986), Miller esperó al abandonó de aquél de su cargo para desarrollar TDKSA.
A esta coincidencia con su marcha, se une el hecho de que Miller no lo menciona en sus textos sobre TDKR, donde agradece la colaboración de todo aquél vinculado a una obra que Denny firmó como co-editor.

Con todo, es conocida su amistad con Bob Schreck, actual bat-editor y ex marido de Diana Schultz, editora habitual de los trabajos de Miller.
No en vano la firma de Schreck aparece en obras como Sin City o Martha Washington.


Batman: El caballero oscuro 04


Batman año 33

Han pasado tres años desde los sucesos narrados en TDKR. El mundo vive en un estado de bienestar aparente nunca antes conocido.

Batman y Catgirl (antigua Robin) despertarán a la sociedad de un letargo inducido por un Lex Luthor con aspecto de Kingpin daredeviliano.
El presidente de los USA es un holograma, aunque al ser revelada su condición muchos lo definen como un verdadero norteamericano, y entienden que mantenga el estado de ley marcial por decimonoveno mes consecutivo.
La televisión ha dado paso a Internet, medio donde unas émulas de las superheroínas, convertidas en ciber-macizas, se verán convertidas en carne para las hogueras de inquisidores moralistas.

Todo esto ocurre mientras una reencarnación del Joker se dedica a asesinar a los otrora campeones.

Luthor basa su poder en la posesión de una base de datos mundial que le permite globalizar la extorsión.
Ha apresado a algunos héroes (The Atom, átomo en una probeta; The Flash, turbina humana suministradora de electricidad a un tercio del país) y a los tres más poderosos (un envejecido Capitán Marvel, un perplejo Superman y una crujiente Wonder Woman) los controla con sus amenazas de matar lo que les es más querido.

Ante el desafío de un Batman que lidera una peculiar liga de caballeros extraordinarios, Luthor no duda en recurrir Brainiac quien pone a la humanidad en peligro buscando que los héroes salgan de su refugio.
La decisión de Wayne de no abandonar sus posiciones, provoca disensiones en la sociedad justiciera.

Batman, alejado de la esquizofrenia de la doble vida, mantiene su concepto inapelable de justicia, que aplica tanto a propios como extraños, al igual que el cumplimiento de una legislación común marca a nuestra sociedad.
No conviene olvidar que presentar la defensa de la libertad en los estratos sociales menos esperados (prostitutas –Sin City–, espartanos –300–), es una constante en Miller.

Como el Leonidas de 300, Batman mantiene con sus bat-boys una relación de igualdad asentada en una férrea disciplina. Es una suerte de padre para su tropa a la que se refiere como sus niños.
Al igual que para Marv en Sin City, el fin justifica sus medios. Y como su fin es acabar con el Mal, no repara en medios a la hora de aterrar al corazón de las tinieblas; llegando a marcar con una Z justiciera el rostro de Luthor.

Catgirl aparece más madura, su capacidad de crítica respecto a las acciones encomendadas, no le resta un ápice de eficacia al realizarlas; aunque no puede evitar ser una adolescente que se maravilla ante las proezas de los titanes.

Uno de los principales cambios respecto a TDKR está en la figura de Superman, quien asume más protagonismo en el relato que Batman.
De hecho el Murciélago no aparece hasta la página 74 de la primera entrega, y lo hace para darle una paliza al kriptoniano.

Se nos revelará el porqué de la sumisión de Superman a los poderes fácticos, y mediante una sucesión de monólogos lanzados al océano de la incomprensión ajena, Clark y Bruce dejan clara su concepción opuesta de la figura del héroe.
Descubriremos el secreto que une a Superman con Wonder Woman, secreto que paralizaría el corazón de Lois Lane.
La presentación en sociedad de una nueva Supergirl, heredera del Olimpo y Kriptón, confirma que la pasión también anida en el corazón de los héroes.

Miller firma un dibujo que continúa la evolución presentada en Sin City: Hell & Back.
De hecho, en la primera y la segunda entrega utiliza diferentes estilos gráficos –más caricaturesco, y con un entinado más grueso y una limpieza en el trazo en la segunda– que atestiguan su búsqueda continua de nuevas fronteras gráficas, sin salirse de los límites que confieren a su dibujo un aire distintivo y único.

La fusión de texto e ilustración, resulta en una perfecta narración, afianzada en las viñetas a toda página, desnudas de textos de apoyo o jalonadas por expresivas onomatopeyas.
Aunque mantiene limitaciones técnicas como ilustrador, el manantial de ideas, sensibilidad y expresividad que desborda, hacen de su trabajo un anticipo de las tendencias que marcarán la Historieta durante las próximas décadas.
Controla el ritmo de lectura, atrayendo nuestra atención cuando es preciso. Como en los climáticos finales de los que dota a cada capítulo, o su detenida narración en momentos propicios a ser solventados rápidamente.

El coloreado Lynn Varley es perfecto. Recurre a un cromatismo justo, preciso y adecuado a cada pasaje del relato, el uso de la luz cumple una función narrativa acorde con el dibujo y el texto, aspecto este último en el que Frank no deja de sorprendernos con su prosa cada vez más expresiva.

Corren buenos tiempos para el Cómic, el Dark Knight ha vuelto, y no lo ha hecho solo.


Nino Ortea
. Gijón, 23-V-02


jueves, 14 de agosto de 2008

Batman: El señor de la noche contraataca




El señor de la noche contraatacaFrank Miller




Norma Editorial. Tres prestigios de 80 Págs. en color. 8 €.






Las comparaciones son odiosas. Uno está cansado de que sus padres le hablen de las virtudes de la que fue su novia cuando "un bar de ambiente" era un sitio animado, y no un lugar de encuentro entre iguales.

Según cuentan, hubo un tiempo en que Miller conmovió los cimientos del Cómic con una obra innovadora y rompedora, El regreso del caballero oscuro. Algún día la leeré.

El caso es que Frank, cansado de abrir espacios para el medio, se ha dado de baja del club de innovadores, y se limita a contar las historias que le apetece contar.
Encoge, agranda y diluye las viñetas. Cambia de estilo gráfico de entrega a entrega. Incluye nuevas voces a su discurso: la de los oprimidos, aquellos recluidos en fortalezas de soledad o infravalorados.
Utiliza los medios que le da El Sistema para criticarlo. ¿Acaso uno está equivocado cuando tras la presentación de héroes esclavizados y olvidados, ve una acusación a las editoriales?
¿Soy el único que encuentra en la actitud de Batman un elogio a la locura de sentirte en el derecho a luchar por lo que crees, aunque lo correcto sea consentir?

Amor, venganza, familia, amistad... todo ello presentado con un coloreado tan irreal como la iluminación de los anuncios que proclaman que Hacienda somos todos, tan delirante como desear que tu mujer maravilla vuelva a tus brazos.

Y es que ahora, que soy viejo, no dejo de ser un sentimental… Como cuando era joven.


Nino Ortea.

Entradas populares

LibrElena - Blog de Nino y Nino Ortea.

El contenido literario de este blog está registrado en Safe Creative