Mostrando entradas con la etiqueta Debilidades. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Debilidades. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de agosto de 2026

Un videoviaje a las noticias de dias de un futuro pasado

Pese a que han censurado el contenido de bastantes ‘cinenoticiarios’ –por consideran inapropiadas algunas de las escenas– me parece muy interesante ver los noticiarios de la Hearst Corporation que alberga la web newsreels.net.

https://newsreels.net/

Hearst Metrotone News (renombrada News of the Day en 1936) fue una serie de noticiarios que se emitió de 1914 a 1967, producida por la Corporación Hearst, fundada por William Randolph Hearst. En 1981, la colección completa de noticiarios de Hearst fue adquirida por el Archivo de Cine y Televisión de la UCLA y se encuentra bajo la custodia del Instituto Packard de Humanidades, que digitaliza las películas con el escáner Scanity. En colaboración con el Archivo de Cine y Televisión de la UCLA, el Instituto Packard de Humanidades desarrolló un sitio web (newsreels.net) para facilitar el acceso del público a la colección de noticiarios de Hearst. Más de 20 000 noticias están disponibles en el sitio. (De Wikipedia, la enciclopedia libre).

https://en.wikipedia.org/wiki/Hearst_Metrotone_News

Para obtener más información o solicitar licencias, visite el sitio web de la UCLA.

https://www.cinema.ucla.edu/collections/hearst-metrotone-news/

The Hearst Newsreels are owned by the Regents of the University of California. For additional information or licensing requests, please visit UCLA's website

viernes, 5 de enero de 2018

No acometí contra el mundo humano



En los dos siglos que han pasado desde su publicación, la novela de Mary Shelley sobre un estudiante de Medicina obsesivo y su creación demiúrgica ha asumido una vida propia. Todo el proceso creativo que rodeó la escritura de la novela «Frankenstein; or, The Modern Prometheus» es en sí mismo un misterio, desde su arranque en “el año sin verano” de 1816.

En un ejercicio venyenloquecedoramente metaliterario, este proceso ha sido moldeado de nuevo con cada generación –l@s actuales novísim@s lo destacan como un ejercicio de “empoderamiento creativo femenino”–. Fuera del apoderamiento interesado a lo largo de estos últimos 200 años por lenguaraces ignorantes y vividores analfabetos, esta revisitación constante a la novela «Frankenstein; or, The Modern Prometheus», ha dotado a su autora de un reconocimiento inmortal, y ha convertido a su personaje en un mito moderno imperecedero.

Somos muchos los que vemos en la narrativa vigorosa de Shelley una reflexión preclara sobre la indisposición humana a tolerar al diferente. Intolerancia que, dependiendo de la época que nos toque vivir, se manifiesta en un mortal acoso entorchado a todo “monstruo” que no encaja en la artificiosidad de los cánones sociales; o en un vulgar sentenciar al ostracismo social a quien por sólo buscar disfrutar en libertad de su debilidad ante la belleza.
Todos podemos llegar a vernos acorralados por ser “monstruos” en batidas de prejuicio ajeno. Yo, en mi doble condición de “cazador” y “presa” en prácticas sociales, aprendí mucho sobre lo intolerable de la intolerancia leyendo a Mary Shelley.

Quizá, amigo lector, ya has leído la novela en cualquiera de sus muchas traducciones a nuestro idioma común: el español. Quizá te apetezca leerla ahora en inglés; idioma en el que la obra es de dominio público y que puedes descargar en formato EPUB desde Proyecto Gutenberg

Gracias por tu compañía, atento lector. Tu cercanía me aleja de buscar refugio en polos de soledad.
Parafraseando a Mary Shelley, fue gracias a tu aprecio que "No acometí contra el mundo humano para morir en mi tentativa de destruirlo."

martes, 21 de marzo de 2017

Sobre el poemario «Siempre», de AtHeNeA



Mi admirada AtHeNeA ha publicado un brillante poemario «Siempre», tan cuidado en su forma como sentido en su fondo.



Para mi suerte, pude leer «Siempre» tiempo antes de su publicación y releerlo de manera más pausada a raíz de su edición en Amazon: puedo asegurar que cada uno de sus poemas es una isla de sensibilidad que conforma un archipiélago creativo luminoso.

Te animo, amigo lector, a que leas «Siempre».
Para más información, sólo tienes que pulsar en este vínculo.

lunes, 16 de enero de 2017

Hacía tiempo que no veía una que me gustara tanto

   Hacía tiempo que no veía en el cine una película que me gustara tanto como me ha gustado «Hasta el último hombre», dirigida por Mel Gibson. También hacía tiempo que no iba al cine; en ese hábito, como en otras delicias, no me puedo permitir ser quien fui.

   El pasado viernes me regalé ver esta película que cuenta ciertos trasuntos vitales de Desmond Doss: un sanitario del Ejército de Estados Unidos al que se le otorgó la Medalla de Honor de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, por salvar innumerables vidas durante la batalla de Okinawa en la Segunda Guerra Mundial.

   Un cambio repentino de planes por vicisitudes ajenas, me había dejado con el ánimo inquieto. Al poco de haberme subido a un autobús, me arrepentí de haberlo hecho; por lo que decidí llegar hasta una de las últimas paradas de la línea –siempre me ha gustado el barrio de La Calzada– y callejear de vuelta a casa sin prisas, placer gratuito del que últimamente me había mantenido alejado por razones remuneradas. Sin saber porqué, me encontré muy cerca de las únicas salas cinematográficas comerciales que se mantienen abiertas en Gijón; me animé a ir hasta las taquillas, más por prolongar el paseo que por comprobar qué películas estaban proyectándose.

   De camino me encontré con una antigua alumna que, junto a dos amigas, iba a ver la última película protagonizada por el agónico Mario Casas. Me propuso unirme a ellas, pero rechacé la grata propuesta y, quizá como excusa para justificar mi rechazo, le comenté que había subido para ver la última peli de Mel Gibson. Su juventud hizo sin duda que mi interlocutora me mirara con expresión dubitativa, como si en aquel momento estuviera intentando adivinar quién era ese tipo, considerado en otra época “el hombre sexy vivo más atractivo”, y cuyo nombre estoy seguro que su madre –la de mi exalumna– sí que lo sabe encarnar.

   Tras sacar las entradas charlamos durante un rato, mientras sus compañeras me miraban con la misma desgana con la que yo encaro un plato del brécol que prepara mi padre: con ganas de acabar pronto e irme. Al despedirnos, mi exalumna me pidió el número de teléfono e hizo una llamada para que tuviera el suyo. Entré en la sala con la mente en otra cosa que en ver una película.

   El arranque de «Hasta el último hombre» me resultó monótono: formalmente correcto, pero con una sensación de que aquello ya lo había visto. No es que me llegara plantear salir de la proyección, pero sí que arrepentí de haber entrado en ella. En su despliegue, la película cuenta las razones religiosas y morales que definen al protagonista, y que lo llevan a alistarse en el ejército para combatir el Mal; razones que son las mismas que le impiden plantearse blandir un arma en el combate, pues considera que con uso se convertiría en agente del Mal.

   Según fue avanzando la película, mi mente dejó de vagabundear por el patio de butacas de alguna sala vecina y se centró en la narración ágil y escueta que Gibson nos iba ofreciendo, hasta llegar al último tramo de la película, donde me quedé maravillado ante el pulso firme con el que se refleja lo atroz, con el que se captura ese “Horror…el horror” con el que personaje del Coronel Walter E. Kurtz deliraba al final de la película «Apocalipsis Now» de Francis Ford Coppola.

   Nunca había sido un gran seguidor de Mel Gibson como actor fuera de la saga Mad Max. No mostré ningún interés por el arranque de su carrera como director hasta que mi madre me insistió en que viera la película «Brave Heart», ya que el personaje le había recordado a mí. A los pocos meses me regaló un DVD de la edición coleccionista de la película, aunque para entonces yo ya me había convertido en un seguidor de Gibson.

   «Hasta el último hombre» vale hasta el último céntimo del precio de su entrada. Pese a ser una película de encargo, Gibson la hace suya; no sólo en la narrativa técnica –donde, de nuevo, dirige con esa efectividad que resulta de su elegir lo efectivo frente a lo ampuloso–, sino que también en la narración de la historia, donde nos cuenta los trasuntos de un antihéroe solitario, reconvertido en líder moral y épico por el mero hecho de ser fiel a sus sentires y enfrentarse a las injusticias sin miedo a la muerte.

   Han pasado tres noches desde que salí de ver la película y no he dejado de pensar en ella. Aún no he contestado al puñado de mensajes que mi exalumna me ha enviado proponiéndome quedar este fin de semana y así charlar con más clama. Me temo que no soy ese hombre decidido que mi madre veía en mí.

lunes, 12 de diciembre de 2016

What Have I Done to Deserve This?


Me he pasado este domingo ya pasado, canturreando la canción "What Have I Done to Deserve This?",en la que a los  efervescentes Pet Shop Boys se une la indescriptible voz de Dusty Springfield.



lunes, 17 de noviembre de 2008

No vuelvas nunca más

Quizás, como siempre, pienses que me ciega lo dramático, o mi tendencia al extremismo.
Como compañía, era atrayente; como acompañante, fui trasparente.
Dudo que entiendas que nunca quisiste entenderme.
Dudo que aceptes que no me quisiste aceptar.
Comprendo que te adulteraste, y te cegaste con que te sentía como tú me sentías.
Falseaste que, en el fondo, te veía como un capricho; pues algo como yo nunca toma en serio a alguien como tú.
Hablas en sueños, quizás por eso recelabas a la hora de compartir tu descanso.
Dormida me dijiste cosas que despierta silenciabas.
Pero me he cansado de esperar a que llegue la noche, y, sin querer, me hables de ti.
Me he cansado de ver en ti lo que no quieres mostrarme.
Me he cansado de que derroches con los demás lo que a mí me racionabas. En vuestras conversaciones y chácharas, yo estaba ausente.
Ahora lo estoy de tu vida.
Desde hoy dejaré de hablarte en este espacio al que entras escondida, temerosa de que tu silencio haya acallado mis sentimientos.

©Nino Ortea 16-XI-08

Entradas populares

LibrElena - Blog de Nino y Nino Ortea.

El contenido literario de este blog está registrado en Safe Creative