Ven y enloquece

Ven y enloquece
Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

jueves, 29 de junio de 2017

No voy adonde ellos van



Una y otra vez, los grises me acusan de mostrarles desprecio, cuando lo que no les ofrezco es aprecio. Lo mío hacia la mayoría consuetudinaria es un desinterés habitual: no voy adonde ellos van. No doy importancia a los actos de quienes adecúan sus prácticas al gusto de la mayoría aprobatoria.


No es lo mismo “quitar” que “no dar”; creo que esta diferencia debería estar clara para quienes no tenemos la mente oscurecida por la sombra de la duda entre contrastarnos a la luz de nuestras verdades o disimularnos entre las penumbras de las mentiras consensuadas.
Siempre he pensado que reiterar lo evidente en lo emocional es de una pesadez recargada de ordinariez: no sólo nos cansa, también nos incomoda el tenernos que explicar por comportamientos que no obedecen a la razón, sino que acompañan a sentimientos. Lo que siente se hace de corazón, no de memoria. Vivir conlleva personalizar rutinas para así no hacer de lo cotidiano algo monótono.
Al reafirmarme en mis gustos no busco llevar la contraria a nadie, sino encontrarme.
Quizá debería cambiar de criterio y adaptarme a los agrados de la mayoría; pero ya soy demasiado viejo para diluirme en la turba de la aceptación ajena. Puede que en mi próxima reencarnación –si es que este gato tiene la mala suerte de caer con mal pie y levantarse con peor gusto–, opte por la vulgaridad de confundir lo mayoritario con lo valioso. Pero hasta entonces, seguiré maullando cuando esté junto a la belleza, no frente a la bajeza del servilismo rentable.
Soy como soy: fiel a ese yo que se convierte en nosotros, nunca en ellos.

26 comentarios:

  1. A eso le llamo yo : ser auténtico Nino
    otros le llaman raro o incluso los más "seres sociales " ser antisocial ... ir donde van todos como el dicho : donde vas Vicente? donde va la gente ... no va contigo por lo que llevo leído en tu espacio
    me alegro que no seas otro/a Vicent@ sin esencia ni personalidad

    un abrazo

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    1. Hola, MaRía:
      Antes que nada te pido disculpas por mi retraso en corresponder a tu comentario: me he reincorporado al trabajo de teleoperador comercial, lo que creo que ha tenido el efecto de agravar mis migrañas y me lleva a mantenerme alejado del ordenador en casa.
      Te agradezco tus palabras de afecto hacia mi personalidad: como bien adivinas no falta quien me señala de “antisocial” por el mero hecho de no desempeñar los papeles sociales que se suponen a un adulto de mi edad. Uno de esos consejos que se suelen dar a una persona a la hora de afrontar las relaciones personales es que sea uno mismo; pero todos sabemos que el ser fiel a lo que sientes o piensas no suele ser comprendido ni aceptado por la mayoría de nuestros conciudadanos.
      Gracias por aceptarme con mis rasgos y manías, MaRía.

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  2. Coincido en que hay una diferencia. El aprecio no es por obligación.
    Y entiendo eso de no ir donde van otros, sólo porque van los otros. Prefiero afirmarme en mis gustos. No para llevarle la contra, que sería una variante de ir donde van todos, sino reafirmar mis propios gustos.
    Saludos.

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    1. Hola, Demiurgo:
      Aciertas plenamente: al reafirmarnos en nuestros gustos no buscamos llevar la contraria, ni destacar o calificar de malo aquello que no nos gusta. Es curioso el que ciertas personalidades resulten atractivas en personajes ficticios, pero repulsivas en personas reales. Las ficciones narrativas están llenas de personajes con una impronta vital muy marcada, como lectores o espectadores nos identificamos con esos personajes; pero, al alejarnos de la suspensión de la realidad que conlleva el ver una peli o leer un relato y regresar a nuestra realidad suspendida de pasión, nos alejamos de quien muestra una idiosincrasia diferente.
      A mí me gusta lo que me estimula, sea o no diferente. Por eso me gusta leerte, Demiurgo: no leo a nadie que escriba como tú lo haces.
      Un abrazo.

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    1. Sí, Mucha, éste es un gran día; como lo son todos aquellos en los que cuento con tu compañía.
      Feliz domingo, Mucha.

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  4. QUITAR Y NO DAR
    has dado en clavo, Nino, de uno de los fallos de base en nuestro vocabulario y entendimiento, que hace que diluyan y confundan términos, sensaciones y hasta emociones. Cada vez se asocia más el no dar a quitar como si solo una relación fuese unilateral o como si siempre debieramos estar en posición de dar y unos pocos ser...eternos recibidores.

    Mi abraz☆ de luz.
    No sé si me he explicado bien...este tiempo me tiene confundida.

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    1. Buenas tardes, AtHeNeA:
      Confío en que te encuentres bien. Estos no son buenos tiempos para quienes queréis mejorarlos con la luz de la esperanza y la energía de vuestros actos. No falta quienes aseguran que nunca han sido buenos los tiempos para las personas con voluntad de cambio social, pero creo que nunca antes una sociedad democrática ha sido tan intolerante con la diferencia.
      Antes, en los años 80 y 90 era más fácil vivir tranquilo, aunque también más aislado. Con la llegada del nuevo milenio nos ha invadido una fiebre por la conectividad y la trascendencia, que hace que estemos enganchados a la intrascendencia intransigente: en una persecución a quien piensa diferente en las marañas sociales, en un abandonar a quien no se entrega a las inmediateces comunicativas de lo superfluo.
      Yo ya no puedo más. Lo he intentado, pero no sé funcionar ni relacionarme en esta realidad de éter. Confío en que a nadie le parezca un desprecio personal ni actitud de desinterés. Soy yo quien sale perdiendo.
      Un fuerte abrazo, AtHeNeA.

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  5. Mis felicitaciones por esa elección de vida Nino. Lo suyo es digno de un salmón, pero no por el hecho de simplemente estar en contra, sino por no dejarse llevar por la corriente, que evidentemente anuncia una cascada con caída libre hacia la perdición.

    Abrazo grande!

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    1. Buenas tardes, Frodo:
      Gracias por tu comentario. Mientras leía tu elogiosa comparación con un salmón, me ha venido a la cabeza Andrés Calamaro y su “Quiero arreglar todo lo que hice mal, todo lo que escondí hasta de mí”.
      Sé algo de caídas y un poco de incorporaciones: aunque quizá porque mis caídas no siempre han sido libres de culpa, mis incorporaciones suelen ser lentas, para excusar como pereza lo que es en realidad un miedo al vértigo. La primera vez creí que ya no podría caer más bajo, ahora sé que la vida en el subsuelo te permite observar lo cotidiano desde otra perspectiva.
      Siempre un estímulo el leerte.
      Un abrazo, Frodo.

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  6. A puro de discrepar con las formas sociales en su conjunto, hace mucho me aparté de los "abrevaderos", prefiero, también como tú, buscar mi propia fuente (orilla), y beber tranquila, sin empujes ni "golpecitos en la espalda". Entiendo en cuanto escribes, que has logrado "cortar" con aquello que te incomoda o simplemente no apruebas. La falsedad social es nauseabunda.
    Me gusta que te sinceres con tus lectores y nos cuentes tus verdades. Eso sí, para no llevarse disgustos que no merecen la pena, lo mejor al final es ignorarlos, dejar que no pese o importe. (Hay cosas de la sociedad ( o personas) que no merecen ni un pensamiento, ni un desvelo, ni un comentario nuestro, porque todo es perdido).
    No esperar nada de otros (lejanos) ayuda un poco a no tener malas sorpresas.
    Demuestras valentía, porque todos sabemos, porque todos sabemos el precio que hay que pagar, por ir donde todos van, sin querer ir...
    Un abrazo, compañero. Feliz semana.

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    1. Buenas tardes, Clarisa:
      Pese a lo que aseguran los expertos en nada, soy un hombre formal: una persona de palabra en lo vital. Hace muchos años le prometí a mi madre que no dejaría que los miserables me amargaran la vida, para cumplir esa promesa me he visto obligado a tomar un camino, no un atajo, hacia la soledad. Los falsarios que a ti te provocan nauseas, en mí avivan la ira: de ahí que opte por alejarme de ellos, pues sé que quienes me malquieren quieren verme iracundo, para así justificar su demonizarme como un alejarse de mi agresividad, cualquier cosa con tal de no admitir que hay veces en que mi vivir sencillo les hace reparar en cómo han envilecido sus vidas.
      En esos momentos en los que me apetece quemar mi mundo, me viene al ánimo la imagen de esas personas a las que les alegraría el saberme vagabundo en su tierra baldía de ilusiones. Este saberme diferente; este demostrar con hechos que, mientras no me domine la demencia, seré fiel a lo que siento y quiero; este vivir para contarlo e incluso cantarlo… hace que evite el suicidio vital de suprimir mi identidad para implorar su aceptación.
      Es una suerte que mi capacidad para invisibilizar a los miserables me libre de tantas situaciones alterantes. Hay momentos en los que me cuestiono si mi condición de diferente tiene algo de “mutante” a lo “hombre X”. Por ejemplo: no necesito recurrir al desprecio a los despreciables, los obnubilo, dejan de existir en el pleno ámbito de mis sentidos. Es una ventaja de mi natural inconsciente, imagino, ya que soy capaz de pasar junto a alguien a quien aborrezco y no reparar en esa persona. Me llama pero no oigo su voz o el teléfono. Se me acerca y no percibo su hedor.
      También es una suerte el que en mi entorno afectivo haya personas generosas con su aprecio desprendido, personas que no me entienden pero sí me respetan y hasta me cuidan cuando me desvivo. Es una gran suerte el que me abraces y me llames compañero, Clarisa; pues no hay sensación más reconfortante que la de sentirte apreciado por personas a las que aprecias.
      Te deseo lo mejor, amiga.

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  7. Algo que resulta sumamente difícil la mayor parte del tiempo, ser fiel a uno mismo. Y que el resto del mundo haga lo que quiera con ello.

    Saludos,

    J.

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    1. Buenas tardes, José:
      Sí, tienes toda la razón: nos resulta difícil ser fieles a nosotros mismos. Más allá de situaciones forzadas por la supervivencia económica, me cuesta entender qué es lo que sustenta el gregarismo social. No entiendo la necesidad de despersonalizarnos para ser engullidos, nunca aceptados, por el resto. Hablan de que la nuestra es una sociedad esquizofrénica, yo creo que simplemente está despersonalizada.
      Un abrazo, José.

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  8. muy interesante
    Quitar
    no
    Dar ¿Cuál es peor?
    Muchacho
    me has puesto a pensar
    mil abrazos

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    1. Buenas tardes, Mucha:
      Creo que cuando “quitas”, le estás negando a alguien lo que es suyo; pero cuando “no das” estás decidiendo no otorgar algo que te pertenece. De ahí que piense que el “quitar” es injusto, mientras que el “no dar” sea consecuente con tu sentir.
      Yo puedo no dar importancia a una persona en mi vida, pero no quito que la tenga en la de los demás.
      Un abrazo, Mucha.

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    2. te cuento aún me resulta dificil ya que en mi cerebro
      está siempre
      el dar
      beso

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    3. Buenas tardes, Mucha:
      No sólo en tu cerebro, en tus actos está también el dar ánimo y luz.
      un abrazo, Mucha.

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  9. Nino, sientas un principio de identidad, con los valores justos de quien se sabe sujeto moral de su ser. Un abrazo. carlos

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    1. Buenas tardes, Carlos:
      Muchas gracias, por tus palabras.
      Yo solo sé, por amargas experiencias, que si no soy yo, no soy nada. Esporádicamente confundo el cambiar o mejorar, con dejar de ser yo, e intento acomodarme a patrones que priman en nuestra sociedad. Siempre que cometo este error, acabo arrepentido, ya que no soy feliz y me siento como un falso.
      Un abrazo, Carlos.

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  10. Hola, Nino. Llevas tiempo sin escribir- ¿estás bien? Besos.

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    1. Buenas tardes, Ángela:
      Sí, estoy bien. Gracias por tu interés.
      No dejo de escribir, lo que ocurre es que sí que llevo una temporada alejado tanto de mi ordenador como de Internet: mi migraña crónica se acrecienta en verano, y el trabajo de teleoperador me obliga a pasarme mucho tiempo frente a una pantalla, por lo que apenas uso el pc. Pero sigo escribiendo a bolígrafo y acumulando notas de voz con ideas.
      Un abrazo, Ángela.

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  11. De madrugada la vida es más sana
    jaja
    un abrazo escritor poeta

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    1. En este atardecer, como siempre, te deseo lo mejor, mi apreciada mucha.
      Un fuerte abrazo.

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  12. Hola Nino, vengo desde casa de Athenea y después de oírte en Pasiones del Alma y leerte aquí, entiendo la admiración de Athenea y María. Creo que es difícil no dejarse llevar por la manada en los tiempos que corren, mantenerse fiel a los principios de uno y eso me gusta.
    Un abrazo

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    1. Buenas noches, Carmela:
      Gracias por tu lectura comentada.
      Sí, comparto plenamente tu reflexión: lo fácil no es ser quien quieres ser, sino quien se espera que seas.
      Un cálido abrazo, Carmela. Nos leemos.

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.