Ven y enloquece

Ven y enloquece
Ya está disponible en Amazon mi antología «Nada ha sido probado». Gracias por vuestro interés.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Preguntas al viento 001

No sé a vosotros, pero lo que es a mí, lo de quedarme a medias o con dudas, me pone atómico.
Ya que no puedo estarlo, me esfuerzo por ser curioso —que no fisgón—. Son muchas las incertidumbres que tengo, y en algunos casos también inseguridades. Pero, ya hace un tiempo que he retomado mi salubre costumbre de ante la duda… ¡la más preguntuda!
La verdad es que nuestra sociedad nos educa para lo contrario: De niños, hacemos nuestro el baldón de “Papi lo sabe todo”, simplemente por que nuestro progenitor nos contesta con gruñidos mientras devora el Interviú. De ahí al limbo de la santa ignorancia todo es un paseo.
En el período formativo, son contados los casos de docentes que revisan libros de consulta ante las dudas que puedan plantear los alumnos que no se lo preguntan todo a sus papis. Bastante tienen con aguantar a unos niñatos, como para ojear unos libracos. Además, no vaya a ser que los muy acémilas le cojan gusto a eso de indagar, y empiecen a cuestionarse el porqué de las cosas.
En nuestras relaciones sociales, por no hablar de las afectivas, pronto aprendemos eso de que “En boca cerrada no entran moscas”, aceptamos “Por que sí” o “Por que lo digo yo” como las más razonadas de las respuestas. Preferimos la ignorancia, a preguntar y saber la razón. Así siempre nos quedará la falsa seguridad de haber acertado en lo que silenciamos.
Luego, la llegada al mundo laboral, o al de las relaciones de compromiso, la saludamos con un mutismo delicado: “Ojos que no ven, corazón que no siente” o “Si preguntas, tu feje pensará que no sabes” se convierten en algunos de nuestros botes salvaegos en el mar de la duda-
Además, como todo el mundo miente, y el infierno son los demás, preguntar es invitar a falsear.
Así que aquí me dispongo a compartir con vosotros una serie de dudas que me impiden conciliar el sueño cuando estoy despierto:
¿Qué guglea Google?
La verdad es que no puedo evitar desconfiar de la filantropía de una empresa multinacional, cuyo presidente / propietario ha aumentado el nivel de su piscina de millones a base de ofrecer servicios gratuitos. No sé si sabéis que, en lo que va de año el señor Eric Schimidt —¿el dueño de Google?— ha perdido 3.400 millones de dólares, considerándose su fortuna en unos 6.552 millones de dólares (fuente: The Wall Street Journal)
Por un lado, recelo del secretismo con el que actúan; pues sus decisiones son proclamas papales ante las que no hay ningún tipo de bula, a menos que seas el ejemplar gobierno chino, o algún ejemplar de sociedad benéfica parecida.
Aún sigo esperando a que me expliquen por qué acusaron a Ven y enloquece de ser un sitio inseguro para sus anunciantes. ¿Tendré que organizar unas olimpiadas para limpiar mi imagen?
Sí, ya sé mi contradicción:
¿Si tanto recelas, cómo es que mantienes tu blog en Blogger?.
Pues muy sencillo, siempre me voy a enamorar de quien de mí no se enamora, por eso es que mi alma llora…
Bueno, el caso es que últimamente ha habido un par de cosillas que han aumentado mis recelos ante este émulo del gran hermano orwelliano.

El oligopolio ha anunciado a bombo y platillo su satisfacción al poder detectar un brote de epidemia con dos semanas de antelación respecto a la Organización Mundial de la Salud.
¡Dos semanas antes que un centro dedicado exclusivamente al análisis de esos informes!
Me sorprendió el dato, y hablé con dos amigos que han estudiado y trabajan con conceptos de inteligencia artificial. Su estupefacción era la misma. La obtención de dicha información no es algo aleatorio, si no el resultado de un cuidadoso análisis de los pormenores que obtienen de nuestras búsquedas, rellenado de formularios y zarandajas varias.
Así que, ¿estoy siendo paranoico? Quizás… pero ya hace tiempo que el grueso de mis búsquedas las hago usando ask.com; aunque debo reconocer que el algoritmo googliano es insuperable para búsquedas trostélidas.
Por fortuna, no me siento tan perturbado como cuando confundí tu roce con una caricia. ni me siento solo en mi recelo.
Los jueces de EE.UU. tienen pendientes algunas decisiones respecto a los propósitos altruistas de Google. Empresas como Viacom la han demandado. Las autoridades públicas han conseguido que reduzca el tiempo que la empresa conserva nuestros datos personales… ¡Y aquí va la última, que yo sepa!:
El buscador benéfico ha puesto en marcha un nuevo servicio con el que digitalizaría, distribuiría y comercializaría un sinfín de libros descatalogados. Vamos, como El proyecto Gutenberg, pero más chanchi.
La asociación europea de libreros —European Bookseller Association— ha puesto el grito en el cielo. No sólo ven su futuro en peligro, si no que alertan de la amenaza en la sombra que conlleva la ambiciosa expansión de los benéficos por La Red. Desde su posición dominante, y dando por cierta su afirmación de que buscan indexar todo el conocimiento humano, no suena descabellado pensar en un futuro en el que todo acceso a la información sea filtrada por Google.
De aquí al mañana que Philip K. Dick presentaba en Minority Report puede mediar el mero sueño de un androide con ovejas eléctricas.
Bueno, no me resisto a irme sin invitaros a que visitéis este sitio web.
¡Al final va a tener razón tu madre, cuando te aconsejó que me dejaras, pues la locura es contagiosa!
¡Abrigaros!
©Nino Ortea Gijón, 30-XI-08

2 comentarios:

  1. Yo probe chrome y me parecio una basura, ademas de parecerme un intento de bajarse a firefox que es un navegador cojonudo.
    He leido q su programa android es puro control, al final google se esta convirtiendo en un nuevo windows

    muy bueno lo de kinkon. es una pena que no puedas dejar un link con tu blog

    lleva bien la noche, por experiencia se q es un turno muy jodido

    Manu

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  2. Bienvenido a la teoria conspiratoria de la historia,-Casi todo es mentira-

    Una mierda me voy a creer lo que me cuenta el teledario.

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.