Ven y enloquece

Ven y enloquece
Fotocomposición a partir de una imagen de Eva Green en la película “The Dreamers”

lunes, 8 de diciembre de 2008

El oficio de vivir

Muchas cosas han cambiado desde que abrí este blog el domingo 20 de julio. Decisión que ni siquiera me había planteado hasta la tarde del sábado 19.
Adoptar resoluciones trascendentales llevado por el impulso es algo habitual en mí; y la verdad es que no me arrepiento del resultado de la mayoría de estos arrebatos.
Ahora, mi instinto me dice que debo frenar.
Algo en mi interior me avisa de que de seguir a este ritmo acabaré descarrilando.
Sé que debo retomar “El oficio de vivir” antes de que la creatividad me rebose y me vuelva a invadir “LA NADA”. Esa “NADA” para la que Cesare Pavese no encontró otra salida que el suicidio que lo alejó para siempre de su angustia vital.
No es tiempo de melancolías. Ya no. Volverán si hay razón para ello, pero ahora es tiempo de disfrutar de la sensación de plenitud que me invade.
Antes de que vuelva a ser tarde para todo menos para desvivir.
Antes de que nada me entretenga, y que incluso descansar me canse.
Antes de que vuelva a preferir la dulce expiración de la inacción, a respirar el aire impuro de la vida.
Vagabundear por el laberinto de la creación es reconfortante, pues las fuentes de la imaginación alivian la aridez de lo sufrido. El problema es adentrarte en ese laberinto y convertirlo en una ratonera.
Hace años mi embelese con el mundo creativo me alejó de la realidad. Como Narciso ante su reflejo en el estanque, me lancé en búsqueda de una quimera. Sobreviví de milagro. Gracias al bálsamo de fierabrás de la Amistad.
Creí firmemente en que si deseas algo con fuerza se cumplirá… y acabé dejando de creer en mí. Mi fracaso me hizo culpar a los demás al principio, pero luego me inculpé de todos los delitos emocionales que había cometido en mis más de mil encarnaciones. Mi pecado original había sido soñar que la fantasía podía mejorar mi mundo, y la condena fue la expulsión del edén creativo y vagabundear desmemoriado durante cuatro años, obsesionado con personas inexistentes y realidades ilusorias.
Abrir Ven y enloquece ha conllevado volver a encarar mi reflejo y gustarme, pero debo evitar la demencia narcisista. Poco a poco, he vuelto a ganar peso y a ponerme en forma. He ido ejercitando el músculo y el cerebro. Y el esfuerzo ha dado sus frutos. Vuelvo a disfrutar haciendo lo que me gusta, vuelvo a gustar haciendo lo que me gusta. El hedonismo creativo tiene su espacio en mi vida, lo complicado es mantener el equilibrio y no dejarme llevar por lo opiáceo de lo placentero.
Ahora mismo, estoy traduciendo un libro, escribiendo una novela, tengo pendientes de entrega dos artículos y mantengo vivo un blog. Eso de por sí me supera.
Si le sumamos que me encuentro en un momento de destajo laboral y de recomposición afectiva, todo indica que es muy probable que vuelva a perder el equilibrio físico y emocional.
Así que es hora de prevenir para enloquecer lo justo y necesario.
Esta entrega es la número 201 en el blog y he tomado una serie de decisiones. Prescindiendo del número de entradas, lo que está claro es que hasta ahora he volcado gran cantidad de sueños en estás páginas; y le he dedicado mucho trabajo y esfuerzo. Todo este cariño y perseverancia creativa ha tenido un efecto dinamizador de mi vida real. Y el afianzamiento en ésta me ha animado a continuar deambulando por mi interior artístico.
Cada vez me vuelvo más adicto al placer de escribir, y mi desenganche de la figura del lector omnisciente ya es total. Mi primer lector soy yo. Al resto, os agradezco vuestra compañía silente o los comentarios sonoros; pero si no hiciera lo que me gusta y como me gusta, no estaría aquí.
Ahora mismo, tengo múltiples ideas y proyectos; y algunos de ellos son contractuales o apalabrados, otros ensoñadores. El caso es que, debo organizarme para disfrutar cumpliendo mi palabra dada.
La próxima traducción que acepte será de un libro que me haya gustado como lector.
Estos dos artículos serán los últimos encargos remunerados que acepte en una temporada.
El blog, hasta el 22 de enero, entrará en un impás creativo. Básicamente colgaré textos ya escritos, aderezados con reflexiones al viento y consejos a los jóvenes escritores. Kong, Bilitis, mi juego de personalidades y mis experimentos hibernarán mes y medio. Probablemente en este tiempo, comparta muchos textos pero cree poco.
Tranquilos, no pasa nada, me estoy cuidando y queriendo.
Después todo cambiará, para volver a ser lo mismo. Pero, probablemente el regreso del hijo de Kong vaya acompañado de una mutación a Wordpress, de la apertura de blogs temáticos y demás zarandajas apasionantes.
Como os comenté en estos momentos estoy escribiendo una novela. Básicamente doy repaso, en el doble sentido de la palabra, a mis últimos cuatro años. En ella hay mucho de mi obcecación por una mujer, pero parafraseando a Pavese no escribo por el desamor de una mujer, si no “porque el amor, cualquier amor, nos revela en nuestra desnudez: miseria, indefensión, nada...”.
Obviamente, mi relato aviva la realidad y el deseo para evitar que ciertas cosas aniden en el olvido. Mezclo recuerdos, los distorsiono, exagero, menguo, alargo e invento. Doy nombres, fechas, y detalles inexactos… ¡no dejo que la veracidad estropee mi historia!
Nino Ortea ficciona sobre el desvivir de Tino Portea, un cuarentón gijonés que mientras fantasea con publicar su novela incompleta, escribe las peores páginas de su vida.
Aquí os dejo con un capítulo incompleto de la novela, estoy escribiéndolo en estos momentos así que aún le queda mucho por pulir.
¡Hasta pronto!
¡Gracias por venir y enloquecer!

La caricatura que acompaña este texto fue realizada por Eddie Campbell para su publicación Bacchus. La podéis encontrar en su antología "After the Snooter". Imprescindible, como lo es cualquier obra de este gran humanista.

Anne, Eddie: I miss you much, not only when I think of the wonderful times we've shared, and I long to go back in time, 'cause they were really very happy times.
Take care.

Nino Gijón, 7-XII-08

9 comentarios:

  1. Hola Nino:

    Pues como titulas el post, lo más importante es el oficio de vivir. Creo que nunca habíamos hablado de Pavese, pero no me sorprende que te guste. Algunas de sus reflexiones sobre la vida o la literatura son de lo más certero que he leído nunca. Además tenéis en común el "oficio de traducir".

    Me ha gustado el extracto de tu novela, en especial el toque costumbrista que le da el abogado y el giro final.

    Tómate lo mejor que puedas estas fechas tan jodidas para trabajar de noche en un hotel, Nochebuena incluida.

    Salu2

    "Non parole. Un gesto. Non scriverò più"

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  2. ¿que mùsculo dices que ejercitaste...?

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  3. ¡Hola, José!

    Pues sí, para mí en este momento volver a oficiar el día a día, adaptarme a sus luces y sombras, es lo fundamental. Poco a poco sigo asentándome en unas ropas que, hace poco, o bien me venían grandes o me apretaban. De vez en cuando es necesario empacharse de realidad para saborear las ensoñaciones, ahora estoy en ese proceso.

    Me sorprende que no te acuerdes. Hablamos sobre Pavese un viernes en una cafetería a la que poco después te dije que no volvería, y no he vuelto.
    Fue un día en el que andaba yo bastante trostélido, acabaste comparándome con cierto personaje con vértigo. ¿Te acuerdas?

    Pavese es uno de esos ejemplos de los que aprender: la genialidad no implica inteligencia.
    Creo que sigue siendo fundamental la lectura de su obra para entender la angustia que nos acecha en un mundo donde los avances del conocimiento nos acercan a la soledad, a la NADA.

    El capitulín necesita ser pulido; pero me está prestando escribir mis traspiés.

    Mentiría si no admitiera que hasta que acabe el contrato, le tengo miedo a la combinación entre la soledad y mis demonios.
    Nochebuena, Navidad, Año viejo, año Nuevo, reyes… ¡de ser Dickens tendría material para muchos cuentos!

    Risas

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  4. ¡Hola, Alberto!

    Te agradezco que saques tiempo en tu viaje para leerme.
    Aunque no lo creas, spakoinando estoy. Por eso tomo decisiones, que puede que suenen extremas pero a mi me son necesarias.
    Como a estas alturas tengo claro que lo mío no es ganar dinero, prefiero ganar retozo. Por lo que sólo digo en público lo que ya anticipé en privado a los interesados. No me compensa escribir o traducir por cuatro monedas, si el resultado es que me acaba aburriendo aquello de lo que disfruto.
    Por eso vampiricé el título de “El oficio de vivir”. Ahora estoy volviendo a ser un aprendiz en la academia del ars vivendi, y no quiero que mis ínfulas y delirios vuelvan a alejarme de todo.
    Eso sí, prefiero que me lleve el vino al agua… ¡Quizás por aquello de llamarme Marcelino!

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  5. Buenas!
    Hay que ahcer lo que le pida el cuerpo a uno, aunque sea perseguir a una pellejeitor. Total, para volver al proceso creativo-bloggero a lo bestia, hay tiempo. Por cierto, Eddie Campbell lo ha dado todo con el dibujo, tenía que haberte puesto con cuerpo gorilero y...bueno nada, que luego el fantasma que anda se nos emociona.

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  6. Ninooooollllll? Todo en exceso es malo, incluso "ser demasiado bueno", y esto lo decía Santa Teresa de Jesús. Me parece muy racional y sincero tu posicionamiento. Cada uno ,deberíamos conocer nuestras posibilidades y limitaciones; debemos hacer lo que nos gusta en las dosis admisibles para cada uno.Sobre "la demencia narcisista", creo que es mucho más reconfortante que los demás descubran y valoren tus virtudes antes que uno mismo. Sin duda, ocurrirá contigo. Espero seguir disfrutando de tu creatividad, en especial de tu novela, algo que por tu parte no es recíproco respecto a mi talento tenístico. Un abrazo.

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  7. Ninooooollllll? Todo en exceso es malo, incluso "ser demasiado bueno", y esto lo decía Santa Teresa de Jesús. Me parece muy racional y sincero tu posicionamiento. Cada uno ,deberíamos conocer nuestras posibilidades y limitaciones; debemos hacer lo que nos gusta en las dosis admisibles para cada uno.Sobre "la demencia narcisista", creo que es mucho más reconfortante que los demás descubran y valoren tus virtudes antes que uno mismo. Sin duda, ocurrirá contigo. Espero seguir disfrutando de tu creatividad, en especial de tu novela, algo que por tu parte no es recíproco respecto a mi talento tenístico. Un abrazo.

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  8. Hay Evas y Evas. Yo quiero una como la tuya :D
    Por cierto, aprovecho para comunicarle al Sr. Agustín Crespoooollll que me gusta su blog, pero no le puedo firmar porque no tiene activado el elegir identidad Nombre/URL.
    si es que, el blog de Nino es un lugar de encuentro social, espero que no como algún chigre del que soy habitual jeje.

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  9. Pues verás, vampirín:
    Como no estoy seguro de que mi ofrecedora de manzanas no lea este comentario (que la curiosidad es lo que es) deberé contestarte algo del tipo: Modera tu lenguaje, blade. Eva no es mía. Es suya y muy libre. Soy yo el que está preso de su sonrisa.
    Repecto a lo de Gus… ¿tú crees que será tan cotilla como para leer comentarios ajenos? Norrr! Mejor se lo dices en persona, aunque me temo que eso conllevará que le tenga que ir a casa a enredar con el portatil.
    Ese chigre, del que yo fui feligrés, imagino que es en el que estabas hoy sobre las 9, que te vi de la que bajaba en burro de dar clase.

    A dibujar

    nInO kIrbY

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.