Ven y enloquece

Ven y enloquece
Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Sin entrar en muchos detalles



Sin entrar en muchos detalles —que luego me desoriento y convierto mis reflexiones en laberintos— debo reconocer que mi más preciada creación, lo más cercano que nunca he tenido a un hijo, es mi personaje de Nino Ortea.

Gustaf Adolf Tenggren "Blue Fairy Workshop"

Cual Gepetto, me gusta tallar figuras con mis palabras e insuflarles vida con mis ilusiones. A falta de madera —que aunque haya sido un pirata malo, no tengo ninguna pata de palo— me baso en experiencias ajenas y propias para repujar escenarios ficticios recubiertos del barniz de la realidad. Un poco de esto, un algo de eso, sombra aquí, sombra allá, unos polvos mágicos y, en lugar de un conejo, saco un personaje de mi chistera.

En el caso del asombrosamente menguante Nino Ortea, su nombre es resultado de la nada original conjunción de mote por el que me llamaba mi madre –ni cuando me reñía me llamaba “Marcelino”–  con mi apellido paterno. La idiosincrasia de mi heterónimo, su vita operandi y su modus vivendi son un mero juego de espejos y humo, articulado sobre las fallidas percepciones de quienes creen conocerme bien, y como mucho me prejuzgan por mis apariencias o sus carencias.
Del King Kong virulento con que me animalizan quienes me violentan, al Peter Pan irredento con el que fantasean las Wendys que me niegan. Del pendón irredento –enamorador de damas de alta cuna– al romántico irredento –enamorado de lozanas de cama accesible–, hay una diferencia basada en que el latido de tu corazón, Sidonie, se produzca al compás o a destiempo. 

Yo soy el mismo, lo que varía es la percepción ajena. Dependiendo de tu interés, así me lees, Sidonie.

10 comentarios:

  1. Hay mucho de nosotros en las letras que tallamos y un día nos asombran. Como hijos que han crecido sin ser conscientes del paso del tiempo por nuestras letras.

    Mi abrazo de luz siempre

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenos días, AtHeNeA:
      Sí, estoy totalmente de acuerdo con tus palabras: son muchas las veces en las que, al releerme, mi asombro me lleva hasta el sonrojo.
      El tiempo hace puerto en esas letras en las que han calado nuestros sentimientos.

      Gracias por tu luz, AtHeNeA.

      Eliminar
  2. Y a mí que me gusta que entres en detalles y acompañarte en tus laberintos. No dejes de hacerlo, Nino.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenos días, ángela:
      Siéntete libre para callejear por este laberinto, yo estoy encantado de contar con tu compañía.
      Gracias, Ángela.

      Eliminar
  3. Me gusta eso de tallar palabras como Gepetto talla madera. Me gusta eso de enamorador de damas altas cuna y enamorado de lozanas de cama accesible.
    Sidonie es un buen nombre de una mujer para mencionar. ¿Sería tu hada de cabellos turquesa?
    Bien escrito.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas

    1. Buenos días, Demiurgo:
      Como buen tallador de ilusiones con forma de palabras, sabes bien que nuestros sueños cobran vida en ellas y las vemos crecer hasta vivir una historia que, quizá, no habíamos planeado para ellas, pero es la que ellas quieren contar.
      Los cabellos de Sidonie son del color de la ilusión, pues ella es muy suya y adecúa su aspecto al que le parece más estimulante. Yo me limito a sentirla y a agradecer sus visitas.
      Gracias por tu compañía, compañero Demiurgo.

      Eliminar
  4. Que maravilla!!!!!!!!!!!! dar vida a lo que somos !!!!!!!!!!!!desde la mente que nos controla desde el sexo que sentimos, desde la piel que llevamos y nos remontamos a un pasado que recordamos ,,,,,,,,y a un presente que vivimos,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,, y aun futuro que no planeamos
    abrazos ...mil...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenos días, maravillosa Mucha:
      No tengo claro si soy una amalgama de impulsos y fluidos, o si soy un cúmulo de experiencias y esperanzas; lo que sí que creo es que, con aciertos y errores, sólo intento vivir una vida feliz y placentera. En el pasado no quise crear vida, en el presente doy vida a mis sueños, con ello no compenso mis errores, pero intento plantearme cómo sería mis otras vidas de haber tomado otras decisiones.
      Un abrazo, Mucha.

      Eliminar
  5. Has hecho una hermosa descripción repleta de metáforas y analogías con referencias a personajes de ficción.
    Quien te juzgue no sabe lo que significa ser mago de las palabras, creador y dador de historias pues en ellas si va la esencia tb se conjuga por suerte la imaginación y a veces hasta la demencia
    encantada de leerte

    besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenos días, encantadora María:
      Mis deseos de ser mago se desvanecieron hace tiempo, quizá luego de haber leído la novela “El mago” escrita por John Fowles, autor que me fascina a la vez que me sirve de aviso sobre los abismos de la autoexigencia.
      Ahora soy un ilusionista que se ilusiona con vuestra compañía, ahora soy un vehemente al que señalan como demente por intentar vivir diferente, cuando en realidad sólo intento vivir a mi manera.
      Gracias por tus lecturas, por tus palabras y por tu comprensión ilusionante, MaRía.

      Eliminar

Hola, gracias por tu tiempo de lectura.