Ven y enloquece

Ven y enloquece
Fotocomposición a partir de una imagen de Eva Green en la película “The Dreamers”

viernes, 29 de mayo de 2015

De tebeos para niños a cómics para adultos 11/14



Centrándonos en el ocaso de las publicaciones de T. E. éstas se mantienen fieles a los gustos del editor, orientados hacia obras puras de género, mientas que en el mercado sobreviven las ofertas de temáticas híbridas –“El Víbora” se adapta con soltura a los nuevos gustos, barajando a autores como Peter Bagge, Solano López o Miguel Ángel Martín–, a la vez que cobran fuerza los cómics de superhéroes –finalmente reproducidos de manera mínimamente fiel aquí– y destaca todo el raudal renovador que acompaña a la irrupción del Manga oriental, dada su rica oferta temática y artística.




Al igual que ese rey que culpó a los elementos meteorológicos de la derrota de su armada invencible, Toutain sostiene en los diferentes espacios editoriales de sus publicaciones que el infierno son los demás. En un principio, se muestra casi supersticioso y parece indicar que la mala racha se debe al cambio de nombre de la publicación –de hecho, presenta el número 12 de “Zona 84” como el 78 de “1984”–. Posteriormente comienza a desplazar la responsabilidad de su bajón de ventas a los lectores –que no apoyan la calidad de sus ediciones– y a una parte de su otrora fiel guardia pretoriana de autores, que incumplen su palabra y plazos de entrega –se muestra “dispuesto a perdonar” los incumplimientos de Richard Corben con su obra Pilgor–.


También se manifiesta implacable con los aficionados que le recriminamos el que algunas de las obras presentadas en las revistas aparezcan luego recopiladas en álbumes, que llegan a contar con páginas añadidas respecto al original presentado. O el que, en momentos de falta de nuevo material, serialice en los mensuales obras ya publicadas como volúmenes unitarios. 
Por ejemplo, para justificar la aparición del Den de Richard Corben en la revista, tras haberlo comercializado como álbum, no duda en definirlo como “El Quijote del cómic de los años 70” a cuya presencia necesaria en nuestros hogares ayudará su serialización. Y no duda en añadir que no le interesan los lectores que se sienten estafados por su decisión de revender la historia.


En conjunto, el –por así llamarlo– “Proyecto 84” (de noviembre de 1978 a mayo de 1992) ofrece un balance satisfactorio para los aficionados, tanto los de entonces como los de ahora, al contener un gran número de obras de gran calidad. 



De entre las obras publicadas en “1984”, destacan junto a las ya citadas: Mundo mutante (Richard Corben y Jan Strnad), Nave prisión (Bruce Jones y Esteban Maroto), Cuestión de tiempo (Juan Giménez), Fragmentos de la Enciclopedia Délfica (Miguelanxo Prado), Ficcionario (Horacio Altuna) y Star Raiders (Elliot S. Maggin y José Luis García López)...



4 comentarios:

  1. Lo que describiste es una forma en que editores le pueden faltar el respeto a los lectores.
    Puedo mencionar otras formas en que los editores, como dibujantes y guionistas, le faltan el respeto a su publico.
    Me parece inadmisible el exceso de reinicios, a los que recurre DC, con eso de recurrir a los viajes en el tiempo. En que se plantea a que historias del pasado, algunas de gran nivel, nunca sucedieron fueron borradas de la continuidad.
    O como algo que han hecho Marvel, en Marvel zombies o en Deadpool mata al universo Marvel, donde parecen ignorar las caracterisiticas de los personajes. Como que Luke Cage se trasnforme en zombie por ser mordido, cuando su piel es impenetrable.

    De paso, Horacio Altuna desató una polémica alguna vez, afirmando que los que leen Spiderman son estúpidos. Aclarando luego que se referían a quienes sólo leen Spiderman.

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    1. Buenos días, demiurgo:
      Gracias por tu constante compañía.
      Sí, es llamativa la desatención con la que la mayoría de los grandes grupos editores tratan a los lectores. Lo que resulta paradójico, ya que en un principio debería ir contra sus intereses, pues el mercado de la historieta es minoritario y menguante.
      Imagino que nos ven con el mismo desprecio con el que un narcotraficante trata a su clientela, a la que sabe adicta y dependiente.
      Un fuerte abrazo, Demiurgo.

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  2. Pues Toutain, tiene una postura demasiado cómoda, echar balones fuera. Eso siempre es lo más fácil, culpar a los demás de los fracasos.

    Muchos besos

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    1. Buenos días, Carmen:
      La verdad es que Toutain no supo adaptarse a los cambios sociales de España ni a los de gusto del mercado. Su recurso a convertir en “infierno” a los demás, no por poco original deja de ser muy cuestionable.
      Feliz domingo, Carmen.

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.