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lunes, 8 de abril de 2024

Sobre la vida desmedida de los huraños y los excéntricos

 Buenos días, descifrador de este blog:

Le escribe Dr. Vitus Werdegast –doctorado en Egomanía por la universidad de YoMimé Con-Migo–. Doy por sentado que me conocerá por mi participación ausente en la programación televidente de espectáculos tan turgentes como “¡Gran Hermano: Puagh!” o “¡Manda bemoles, Sonsoles!”.  

Dr. Vitus Werdegast

 Imagino que, sin traerlo en ascua, se habrá preguntado la   causa de las multiplicadas ausencias de Nino durante esta   Pascua. Si usted es de los que se tragó lo de su condición   “fantasmal” –o lo de sus alejamientos para acercarse a sus   “musas creativas”–, permítame asegurarle que su inocencia   no es bendita, sino preocupante: seguro que usted también   creerá que una ammistía privada conlleva beneficios   públicos o que la Tierra es plana –al igual que ciertos   célebres cerebros–.

En este lunes tan frío, confío en no dejarlo helado, ardiente lector; pero me veo obligado a comunicarle un par de realidades sobre veleidades comunes en esta comuna literaria. Triquiñuelas que resultaba locuelo intentar hacerlas colar por más tiempo:

1)NinOrtea, Ninoskito, Danonino o bloguiNino no existen.

2)“Venyenloquecido” no es tan siquiera un palabro lingüístico, más bien nos encontramos ante un descalabro “ninístico”. No aparece en ningún diccionario ni manual de uso, ni siquiera en el del luso.

Como supongo que se encontrará usted alterado tras haberle desvelado este primer misterio, dejo para un segundo informe la gloria a mi magisterio. Por cierto… ¿ha visto usted pasar un gato negro mientras leía este texto sobre fondo blanco? Bueno, mejor le pregunto a Nino que el siempre anda a gatas.

Y tenga siempre presente, amable leyente: Con un grano de sal, un hombre valiente puede caer, pero no puede ceder. Errar es humano. El lobo puede cambiar su piel, pero no su naturaleza. La verdad es poderosa y prevalecerá.


sábado, 30 de marzo de 2024

Sé que nunca podré recuperarte

 

«Porque te vas», Jeanette –escena de la película «Cría cuervos»–.

Una mañana más, te echaré de menos.

Mis ojos te buscarán, aturdidos por tu ausencia.

Ya levantado, volveré a preguntarme por qué te has ido, por qué me has dejado.

No sabré qué hacer: si desayunar, almorzar o comer.

Volveré a tumbarme en el sofá, mientras me fuerzo a adelantar todo lo que me habla de tu vacío.

Tu ausencia alterará mi pulso, y mi cuerpo no se acostumbrará a vivir sin ti.

No lograré olvidarte.

Mañana estarás en todos los labios, en todo lo que vea o lea e intente explicarme tu ausencia.

Aún así no entenderé el motivo, ni veré el sentido a tu desaparición:

Sé que nunca podré recuperarte.

Faltarás en mi tiempo; y tu ausencia acelerará el paso de las horas.

Sin ti el día se hará más corto, aunque haga que la noche llegue más tarde.

En la oscuridad me adormeceré en tu recuerdo y maldeciré 60 veces tu ausencia.

Procuraré madrugar, para pedirle al alba que me eche una manilla.

Pero su silencio de cuarzo dará cuerda a mi desamparo.

Mañana te habrás ido a donde anida el olvido.

Y yo, perezoso, seguiré sin entender porqué te vas.

 


Salvador Dalí "La persistencia de la memoria", 1913 Óleo sobre lienzo, 24 x 33 cm

Queridos enloquecidos, os recuerdo que esta madrugada, a las 2 de la noche serán las 3. Y no es que nos hayamos teletransportado a la isla de Perdidos (al río), o que Cronos haya castigado a Morfeo… No seguirás aquí, perdido en esta isla llamada Tierra, víctima del capricho de los nuevos dioses del olimpo político, que acostumbrados a quitarnos lo que es nuestro, nos privarán de una hora de descanso.

Te invito a que mañana, pasado o cuando quieras, a cualquier hora, sonrías.

Vendrán tiempos malos, quizás peores, pero de momento, si estás leyendo esto, tu vida no es tan oscura, y menos lo será si la iluminas con una sonrisa.

Los apagones informativos y las horas muertas, que se las queden ellos.

Para nosotros la luz de la alegría y las horas vivaces compartidas.

¿Bailas?


jueves, 13 de julio de 2023

Milan Kundera ha muerto

El escritor Milan Kundera ha muerto, según avanzó ayer miércoles la emisora pública “Czech Television”.

Su novela de mayor repercusión –al menos aquí en España– es «La insoportable levedad del ser». Narración ficticia que inspiró esta entrada realista que publiqué en el blog

https://venyenloquece.blogspot.com/2016/11/la-insoportable-levedad-del-ser.html

Sin duda, mi lectura favorita de Kundera es «La inmortalidad» –obra fronteriza entre “novela” y “ensayo”–.

La mía fue una lectura pausada –dada la densidad de lo escrito y mi ligereza intelectual–. Para leer a mi ritmo aproveché la estructura fragmentada de la que el autor había dotado a su obra.

Leí «La inmortalidad» en edición de Tusquets y con traducción de Fernando de Valenzuela Villaverde. Juraría que tengo mi ejemplar por algún estante; pero en estos tiempos de malvender por Wallapop lo que creí que sería enterrado junto a mí, no he encontrado la copia entre el desorden que impera en mi otrora ordenada biblioteca. Quería ojearla de nuevo, reproducir aquí algún pasaje y, probablemente, ponerla a la venta.

 


A continuación reproduzco el texto promocional con el que la editorial publicita su edición de esta obra:

“A partir del gesto encantador de una mujer de cierta edad, el escritor crea el personaje de Agnes, alrededor de la cual aparecerán su hermana Laura, su marido Paul, y todo nuestro mundo contemporáneo en el que se rinde culto a la tecnología y la imagen. Pero ¿y si el hombre no fuera sino su imagen ?, pregunta otro personaje, Rubens, quien comprueba finalmente que de la más excitante de sus amantes sólo le quedan dos o tres fotografías mentales. Esta novela transforma todos los aspectos del mundo moderno en cuestiones metafísicas. Su forma es polifónica : las aventuras de los personajes imaginarios se mezclan con la historia de dos candidatos a la inmortalidad, Goethe y Bettina von Armin ; la reflexión sobre el nacimiento del homo senti-mentalis en la historia de Europa alterna con las peripecias parisienses del singular profesor Avenarius, para quien el mundo de hoy no sirve sino como objeto de juego.

Kundera tiene el don de decir del modo más cristalino lo que a uno le resulta más difícil decirse, y en esta novela alcanza la cima de esta facultad.”

 

DEP. Milan Kundera.


jueves, 18 de mayo de 2023

Este jueves: Cuéntame una anécdota o hecho curioso

Desde hoy jueves, es la compañera Myriam quien impulsa y coordina un nuevo encuentro creativo de aportes “jueveros” en su blog «De amores y relaciones».

Ésta es la manera clara en la que Myriam detalla su propuesta:


Y éste es mi aporte a su sugerencia creativa: un relato cuasi autobiográfico, han pasado 45 años desde ocurrió lo que rememoro, por lo que en mi narración de 350 palabras de extensión habrá falsos recuerdos. Dedico con afecto este relato a Ismael Petroni Núñez.

Quizá te apetezca escuchar la canción «Arponera», interpretada por la banda Esclarecidos, mientras navegas por mi marea de recuerdos. Gracias.

Arponera - Esclarecidos

Disco: Esclarecidos 2. ℗ 1985 Dro East West

Producer: Trinidad Paco. Composer, Lyricist: Cristina Lliso

 

«Sobre orcas y crucifijos»

 

Un domingo de febrero de 1978 vi en el cine «Orca, la ballena asesina».

El lunes estaba escenificando esa peli a mis amigos del parque “Los jardines de la Reina”, situado al comienzo del muelle del Fomento. Muchas lanchas de menudeo y bajura atracaban allí, al pairo del edificio donde se rulaba el pescado.

Fotografía de Los jardines de la Reina tomada en los años 70

La mar estaba alta. Fue fácil acceder al malecón. Cogí un trozo de hierro caido en el embarcadero y empecé a emular escenas de «Orca…». Estaba tan metido en mi papel, que cuando una chalupa se movió abruptamente le lancé el palo, temeroso de que fuera un cetáceo asesino. Aquella tarde descubrí que había nacido para arponero: acerté a la primera.

La lancha empezó a hacer agua. Marché escopetado para casa.

A la mañana siguiente, antes de ir al cole, me acerqué al muelle y vi la chalupa hundida.

Tragué saliva.

En la escuela me chivaron que la barca era del padre del “Tiñosu” —un matón escolar— y que alguien le había delatado mi ensartamiento.

Me atraganté con mi saliva.

Cuando lo vi encararme, me puse tan nervioso que agarré un crucifijo de una pared y le arreé un golpetazo, sin fijarme en que lo hacía por la parte del cristo metálico.

Me expulsaron temporalmente del centro.

A “Tiñoso” lo expulsaron definitivamente: aunque yo no la había visto, venía hacia mí con una navaja. Y era reincidente en blandirla dentro del centro.

Ante la amenaza de venganza “tiñosera”, durante un tiempo sólo jugué cerca de la protección del quiosco del parque, cuyo personal me conocía de mi condición de preguntón, más que de cliente: “¿Me da un pica-pica y una barra de regaliz? ¿Ya compró mi papá el Capitán Trueno? ¿Me puedo esconder, que me quieren pegar?” Y en el quiosco me ocultaba hasta que me avisaban de que podía salir.

Mis padres nunca supieron esta historia del “arponeo” fortuito.

Tenía prohibido acercarme al puerto. Y lo de haber hundido la chalupa hubiese conllevado un castigo de aúpa.

“Tiñosu” tampoco contó lo ocurrido a sus padres.

Le avergonzaba que un enclenque lo hubiera golpeado en público.

 

Te agradezco tu lectura atenta de este esclarecimiento de un suceso que casi me deja tieso.

Doy las gracias a Myriam por sus constantes muestras de aprecio y te invito, afable leyente, a que pulses en este enlace para acceder a la enumeración del equipo creativo que participa en este encuentro.

¡Salud y suerte!

https://deamoresyrelaciones.blogspot.com/2023/05/convocatoria-para-los-relatos-del.html


viernes, 28 de abril de 2023

Colorín colorado a tu lado


 Dicen, los que se sienten dichosos en el uso de sus dichos, que es de tontos –o de malos bichos– encontrar consuelo en el mal de muchos. Pero, sin buscar ser un ducho desdicho, mi consuelo es tu bien.

Puede que esto se deba a que —aunque parezca tonto cuando estoy a tu lado— lo que estoy es loco por ti.

O por que el consuelo no lo encuentro en el mal compartido, sino en el bien acompañado; o quizás sea debido a que mi niñez sigue jugando en tu playa

El caso es que el saber que a los demás los traspasa lo que a mi me pasa –o transvasa— es algo que me sobrepasa. Lo del sobrepeso sabido es que me sobresale, e intento sobrellevarlo con las sobras de mi soberbia. Lo que me importa eres tú, mi bien.

Decíamos ayer, mientras tú vestías con presteza lo que yo había desvestido con torpeza, que mañana sería otro día. Hoy fue mañana ayer. Y hoy, ayer, o mañana, como siempre, el único presente diario es el regalo de vivir este hoy por hoy y la dicha de compartirlo contigo –o con tu recuerdo cuando, como ahora, no estás a mi lado–.

¡Con la de ropa que me espera para colgar en el tendal, aprovechando este marzo agosteño, y yo a gusto aquí, desentendiéndome de lo tendido mientras tiendo a mi natural por ti embebido!

Luego, que con suerte será pronto, nos atendemos, turquesa Frambuesa.

Sin ser la nuestra una historia de Corín Tellado, a mi vida le das colorín y mi deseo vistes de colorado en nuestro cuento que no ha acabado.


 Fotografía tomada del escaparate de la Farmacia del Muelle (Gijón).

 

Gracias por tu amable escucha de «Colorín colorado a tu lado».

Te invito a que te hagas seguidor de este canal y le des a “me gusta” si esta locución ha sido de tu agrado. Con ello harás que mi ánimo coja colorín y que mi agradecimiento se ponga colorado.

Salud y suerte, afable escuchante.

Gracias por venir y enloquecer.

 

@NinoOrtea

https://www.youtube.com/@NinoOrtea


lunes, 21 de agosto de 2017

Sueños húmedos, por Alfonso Azpiri



Sueños húmedos
Alfonso Azpiri
Volumen único. Norma

Lejos está la gloriosa época en la que el curso de la historieta española, venía marcado por los viriles aconteceres de masculinos personajes como Purk, El Cachorro o las lúcidamente misóginas peripecias de Roberto Alcazar y Pedrín, sabedores de que el único amor femenino auténtico es el de una madre.
Aquellos eran tebeos que uno podía llevar a su hogar y permitir que sus tiernos infantes se enfrascasen en la lectura de aventuras y hazañas imaginarias; por supuesto sin compartir esa infantil costumbre, pues para aventuras y hazañas reales estaban las del Real Madrid. En aquellos tiempos, las viñetas trasmitían el reflejo de la organización social perfecta: la mujer en casa, cuidando de los retoños y rezando por la vuelta exitosa a casa de un marido ocupado en la salvaguarda de la Cultura Occidental, enfrentándose a moros, judíos y demás herejes masónicos.
Por desgracia esos valores se han perdido. Estoy seguro de que todo comenzó con los dibujos de ese tal Ambrós –que por algo había sido republicano–, que con sus Sigrids y Zoraidas mostraba a mujeres inteligentes, independientes y guapísimas. ¡Qué afrenta el que un caballero cristiano como El Capitán Trueno no se enamorara de mujer de castizo nombre y católica formación, y cayera prendado de una sílfide pagana!



El caso es que uno compró este álbum, Sueños húmedos, engañado por la pérfida publicidad que hablaba de historias ambientadas en el mundo de “Las mil y una noches” o en La Edad Media. “¡Cáspitas!, pensé, un tebeo de los de antes, se lo regalaré a mi nietito Marcelinito”. Pero ¡qué me encontré!, os lo intentaré resumir para evitar que caigáis en el abismo de perdición en que me encuentro. La historia aparece dividida en cuatro relatos, a cuál más pervertido, todos ellos protagonizados por esculturales féminas cuya impudicia y lascivia, como menos provoca sonrojo. La obra recoge elementos que nos recuerdan a otras narraciones: madrastras celosas de sus hijas, intrigas por conseguir reinos,... . En la primera historia aparecen referencias a un tal Ali y sus cuarenta viciosos. La segunda nos recuerda a “La bella y la bestia”; su fetichista amputación final nos evoca a la película El imperio de los sentidos. La tercera, un auténtico sueño húmedo futurista, trae a la memoria aquella canción de Siniestro Total: “Todos los ahorcados mueren...” . La última narración presenta un final parecido al de Instinto Básico.
A lo largo de sus 46 páginas el vicioso autor, un tal Azpiri que ni se atreve a firmar con su nombre completo, no se retrae a la hora de mostrarnos explícitas muestras de violaciones o relaciones lésbicas. La obra refleja perfectamente el licencioso carácter sibilino que preconiza el título, gracias a un sensual trazado de la línea y un onírico uso del color.
Pensándolo bien, no le daré el tebeo a Marcelinín; pues desde que lo leo antes de acostarme mi Chonchi me llama “Super Viagra”.

Reseña escrita originalmente el 7-11-1999

miércoles, 17 de mayo de 2017

Cuando llega la penumbra, antología de relatos de Jaume Cabré

Seis años después de su venyenloquecedora novela "Yo confieso", Jaume Cabré regresa a las librerías con los trece relatos que conforman "Cuando llega la penumbra", donde ilustra las "actitudes humanas más crueles, violentas e inhumanas". Un conjunto de cuentos oscuros donde cultiva la rabia, la ironía, la fantasía o el juego; relatos en los que no hay ninguna muerte natural y sí unos cuantos asesinatos. 

"Cuando llega la penumbra" es un compacto de relatos incisivos y llenos de pasión que cuentan historias tocadas por la oscuridad y la rabia, pero también por la ironía, la fantasía y el juego.
Por sus páginas transitan un niño asustadizo que se rebela contra la tiranía de un maestro, un candidato al Nobel ante una visita inoportuna, un escritor que amenaza a su editor con una novela inquietante, un anciano que pasea por los escenarios que lo vieron luchar durante la guerra, y un personaje que se refugia dentro de un cuadro del pintor realista Jean-François Millet.

No es necesario, amigo lector, que esperes a que llegue la penumbra para acercarte a esta antología estimulante de Jaume Cabré. Cualquier momento es bueno para dejar que las fantasías ajenas estimulen nuestra imaginación.

Gracias.

martes, 2 de mayo de 2017

Traduttore, traditore (leer aviso al final, por favor)



Hola:
Durante este pasado mes de aguas mil, el habitual curso tranquilo de mi vida se convirtió en un torrente: a la acostumbrada maraña de migrañas con las que me araña la visita de la prima Vera –a la que por mucha cercanía que muestre, no acabo de considerar de la familia–, se unieron los incordios que acompañaron a un ingreso hospitalario, y el meandro de mi vuelta al trabajo de dependiente.

Durante este mes de abril, no sé si las musas han pasado de mí, o era yo quien las ignoraba en mi no hacer otra cosa que pensar en Sidonie. En más de treinta días, apenas he completado un par de textos de los varios que empecé a diario, y el trabajo de amor de traducir al inglés mi novela «Castigado a vivir», se convirtió en una condena a galeras en la que mi mala tozudez me impedía llegar a buen puerto.
No fue esta la primera vez que traducía uno de mis textos, pero sí que esta adaptación es la primera con la que me ha ofuscado. Como suelo hacer cuando adapto mis textos a otro idioma –inglés, español o asturiano–, el primer documento es una despersonalización del original. Una vez concluida la traducción aséptica, comienzo a adaptar el texto al ritmo y cadencia de su nuevo idioma; para concluir con una revisión gramatical y de estilo.
En el caso de la adaptación al inglés de «Castigado a vivir», sufrí de fiebre recreativa, que se decimó en delirios de grandeza expresiva –el ejemplo más claro de esta destemplanza, fue mi intento de que el texto adaptado presentase diferentes niveles de lenguaje, algo que no presenta el original–. Por suerte, mi ánimo enfebrecido entró en sosiego y comprendí que el sistema que estaba estructurando sólo era válido como práctica de Gramática Generativa Transformacional, no como un ejercicio de disfrute creativo.

Este jueves pasado di por concluida la adaptación al inglés de «Castigado a vivir», y confío en haber publicado “the book  a mediado de mayo. Su edición electrónica no tendrá protección anticopia, para que así podáis adaptar el archivo para su lectura en cualquier dispositivo, o facilitárselo a quien creáis que pueda estar interesado. La edición impresa presentará todas las mejoras que he ido aprendiendo a la hora de presentar una historia, aunque aún es mucho lo que me queda por aprender en lo respectivo a la edición gráfica. Ambas ediciones serán comercializadas al precio mínimo que establezca su distribuidor, confío en que no superen el precio de 1 € y 4 E respectivamente.

Gracias por tu interés, amigo lector.
 

Por favor, no compréis la novela hasta que anuncie aquí su publicación, y la referencia aparezca en mi lista de libros en Amazon



En algunas ocasiones habéis comprado ejemplares que corresponden a ediciones fallidas de mis novelas previas.
Gracias.

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