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viernes, 7 de marzo de 2014

BAJO EL SIGNO DE ESPARTA (I/V).



Una de las consecuencias más placenteras que tiene el disfrutar con una nueva creación artística, es el que inmediatamente te lleva a recuperar o descubrir obras que giran en torno al mismo tema. El estreno este viernes de la película 300: El origen de un imperio (dirigida por Noam Murro), es una perfecta excusa para acercarnos a otras narraciones ambientadas en el conflicto persa-helénico.



Comienzo por la versión que en 1963 Hechor Oesterheld y Alberto Breccia plasmaron en viñetas, dentro de su serie Mort Cinder, de la batalla de las Termópilas. A la que seguirá la que Frank Miller recrea en 300.




A pesar de que ambas obras están basadas en los mismos acontecimientos ocurridos en el año 480 a.C., presentan de forma diferente los hechos históricos, el entorno social, los diálogos e incluso el porqué del absurdo de la guerra. Tal vez no venga mal un breve repaso a nuestros viejos apuntes de historia para recordar lo que fueron Las Guerras Médicas, máxime en una época en la que la sinrazón de la L.O.G.S.E. lleva a los alumnos a quejarse de que los periodos históricos se estudien siempre en el mismo orden y encima con las mismas fechas, reyes y batallas.





Para los que estudiamos tarde y con chuleta.


En el año 546 a.C., Persia comienza un periodo de expansión a costa de posesiones griegas en Asia. En el 492 A.C., Darío I el Grande, manda una armada a la conquista de la Hélade, que es derrotada en Athos. Simultáneamente envía emisarios que exigen pleitesía a las principales ciudades-estado griegas. Esparta y Atenas responden asesinando a los legados. Una nueva invasión en el 490 a.C., amenaza la seguridad de Atenas, que solicita ayuda a Esparta, la petición llega en plena celebración de unas festividades religiosas que prohíben la salida de tropas de la ciudad. Con todo, los atenienses vencen en la batalla de Maratón.

En el año 481 a.C., Jerjes I organiza un ejército que invade la Grecia clásica. Su avance es frenado en el 480 en el desfiladero de las Termópilas por 300 espartanos y 700 tespios. Masacrada la resistencia griega, los persas incendian Atenas; aunque las posteriores victorias helenas en las batallas de Salamina, presenciada por Jerjes desde su trono de oro, Platea y Micala dan final a este periodo conocido como Las Guerras Médicas y concluido con la Paz de Cimón.



2 comentarios:

  1. la verdad que es fascinante toda esta historia antigua... eso sería Irak ahora no? mas allá del comic que es genial, la película 300 no me gustó, no me convenció como película... ese es mi recuerdo.... salu2...

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  2. ¡Hola, JLO!
    Creo que esas épocas históricas son muy interesantes al evocarlas; lo que es vivirlas debió de ser poco recomendable. ¡Y más para un pupas como yo!
    Sí, sería el actual iran-Irak. De ahí que la peli fue ocasionalmente jadeada con gritos de “USA, USA!!” en los cines. Admiro a Frank Miler –incluso en su fallida y pretenciosa The spirit encuentro una propuesta artística– y me gusta Zack Snyder –su Sucker Punch es tan estimulante como comer con los dedos–, por lo que disfruté con la peli de 300.
    Un abrazo, JLO.

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.