Ven y enloquece

Ven y enloquece
Fotocomposición a partir de una imagen de Eva Green en la película “The Dreamers”

jueves, 4 de septiembre de 2008

El blog a ti debido.


¡Hola, KD!
Verás, antes de nada una petición:
Te agradecería que introdujeras un nombre —pseudónimo o cualquier cosilla que te pueda identificar— a la hora de reproducir tus comentarios. Cada vez me planteo con más fuerza abandonar los servicios de Google. Por amargas experiencias, no me fío de las mujeres calladas, ni de los liberadores desprendidos. Esta empresa se basa en el control exhaustivo de la red, procesar información y transformarla en publicidad.
Lo acepto, pero no lo comparto. No, si para liberarnos de la explotación ventanera, reproduce su sistema de navegadores, programas ofimáticos o demás milongas…
Para eso me quedo con los servicios del señor Puertas. Llevo desde febrero del 92 asomándome a sus ventanas, y no me he quedado ciego.
Además, ¿soy el único que prefiere al original que a los imitadores?
No sé vosotros, pero yo distingo a Sinatra de Bublé, y a B. B. de la Schiffer.

Todo tiene un precio. Incluso el abrir este espacio lo ha tenido.

Hay personas a las que no les ha gustado esta reafirmación personal, quizás preferían verme como un perro de nadie.
Hay amigos que creen que me castigan con su indiferencia, con su silencio, sin darse cuenta de que los que perdemos somos todos, pero ya no hay marcha atrás.
Como César cuando cruzó el Rubicón, yo vine y enloquecí.
Como Hernán Cortés al llegar a México, quemé mis naves para no volver a sus costas desdentadas.
Como Nino Ortea, te digo, Junio, que me duele que me ignores. Que me manca que pienses que valgo tan poco que cualquier otra compañía te sirve.
Te echo de menos, pero ni por ti volveré a ser el que fui.
¿O es que preferías a aquel embebido que te entregaba, a cambio de cama y desayuno, sus mejores trabajos de amor perdidos ?
Espero que la luz brille en tu refugio náutico.

Perdonar por la digresión, pero me entristece que las personas que quiero me hagan chantaje emocional, o me condenen al silencio.

Resumiendo, KD, estoy copiando la totalidad de lo colgado en este espacio, y tu condición de “anónimo” dificulta mi trabajo de archivista. Respeto que optes por identificarte a tu manera —en mi D.N.I. no pone Nino— pero, plis, para anónima me basta con la torpe que llama de madrugada a mi móvil apagado.

Centrándome en tu comentario sincero y elocuente, firmaría lo que has escrito.

¿Como podemos estar seguros de que el que utiliza la falsa modestia mas tarde desprecia a los inferiores a él?
Por dolorosa experiencia, sé que el falso modesto, invadido por la envidia o la inseguridad, arremete con arietes orales contra castillos de sinceridad al grito de: ¡Soberbio, engreído… Monstruo! Y al final, acaba encabezando una chusma de acomplejados —muy decentes, maduros y sensatos ellos— que te persiguien, cual Frankenstein, para prender fuego a tu molino de esperanza y autoestima.
El ser diferente. El no avergonzarte de ser quien eres. El aceptarte con todas tus irregularidades, y no temer compartir tu felicidad dándole flores a una niña, te convierte en asocial. Pues a esas horas, un hombre de provecho está trabajando. Pues un hombre de verdad, no juega con niñas, se va de putas.

El símil deportivo que utilizas, y te lo dice un pies planos, es definitorio. Ante la agresividad ajena, siempre tengo presente a Ali, y su “I´M THE GREATEST!
Decir que eres bueno, no quiere decir que los demás sean malos, ni negar que muchos sean mejores que tú.

Como dijo Aristóteles "Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo".
La mayoría social ven en ello una justificación mesiánica a mi condición airada; pero yo creo en, y practico, la ira de los justos. Además —quizás guiado por esos principios del I Chi de los que tanto me reía cuando tú me los contabas, querido Antón— la vida es un continuo en movimiento, evolucionamos y cuanto más perseguimos algo más se aleja de nosotros.
Prescindiendo de esnobismos, pocas palabras definen mejor una actitud vital consecuente que el “Be water my friend” del gran Bruce Lee.
Ahora que mi flujo vital ha vuelto a su curso, volveré a enfangarme en meandros de pasión y engaños, pero no volveré a convertirme en Guadiana. Lo juro por la que más quiero.

Respecto a tu doble pregunta, enfadarse ante un daño involuntario es humano, pero más lo es recapacitar y pedir perdón, tras la cólera injustificada.
El concepto de cómo nos convertimos en nuestros propios carceleros, es muy discutible.
En primer lugar, viene dado por la falsa sensación de Libertad. No somos libres, establecemos vínculos y esos vínculos nos atan.
El ejemplo más claro sería el amor de una madre que prefiere morir a que un tratamiento médico afecte al feto que lleva dentro.
Somos agua formada por gotas de sentimientos. Podemos ahogarnos en ellos.
De hecho, ahora mismo siento que estoy buceando demasiado en mi océano de soledad.
Mejor retomamos el tema en otro momento.
Gracias, KD, me encantan tus textos.
Espero que vuelvas pronto.
Espero que no lo hagas como un anónimo.

No sé por qué, pero ahora mismo me siento muy Gaye!
Marcelino José Ortea Suárez Gijón, 4-IX-08

4 comentarios:

  1. Hola, Nino

    Cada vez me gusta mas el blog. Se parece mas a ti.

    Donde creo que te has ekivocado es al dedicarle un posteo entero al comentario de un anonimo.

    Por cierto, yo que tu empezaba a poner algun tipo de filtro a los comentarios, aunke, la verdad es ke lo ke a mime molan son tus respuestas.

    Como fan, casi preferiria ke publicaras menos y mas cuidado.
    Cada vez stas mas camaleonico, mas Bowie.

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  2. Me siento halagado al ver tu posteo debido a mi comentario y tus positivas notas, ya sabes como llegue a tu blog y la verdad te leí tan valiente escribiendo tus sentimientos e ideas que no se como me vi embarcado escribiendo mis reflexiones, quizás sea la relajación que da la frase del principio “Este Blog es de todos y no pertenece a nadie”. Voy a disfrutar de mi estado de halagado ya que el comentario de Laura sobre que este posteo debería haber sido un comentario al mío quizá mas tarde me parezca verdad.

    Bueno ya sabes el significado de KD, pero no se si la forma de realizar este comentario ha sido la acertada o prefieres de otra manera. La verdad no estoy muy acostumbrado, por no decir nada, a escribir comentarios en blogs o foros.

    KD

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  3. Hola, Korven:
    Gracias por abandonar el anónimo y recurrir al seudónimo.
    Facilita la comunicación e imposibilita el equívoco.
    Ya viste cómo ayer mismo entró un oligofrénico que compartía tu anónimo.

    No creo que Laura buscara hacerte una crítica, como mucho protegerme u orientarme. De todas formas, ella es dueña de sus palabras.

    Como ya te comenté, me gusta tu estilo literario, y me encantaría que te convirtieras en un asiduo.

    Sólo una observación, lo que tú llamas valentía es la sinceridad del que no tiene nada que perder, y del que sabe que es mero intérprete de la realidad.

    Me alegra que sea en este espacio donde rompas tu mutismo bloguero.

    Si un día te animas, ya charlamos con más calma a través de emilios.

    Un abrazo, Korven.

    Nino

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  4. Hola, Korven:

    Veo que te vas sintiendo a gusto. Me gusta. Al igual que me gustan tus correos. Pero, me pillas en uno de esos momentos en los que uno no sabe si reír o llorar, así que mi respuesta desmerecerá a tu comentario.
    ¿Por cierto, has pensado en abrir un blog? Te aseguro que tendrías un lector.

    Pues sí, una de las muchas lecciones de nuestro señor Bowie, a nosotros sus discípulos, es la de reinventarnos sin miedo a la opinión ajena. Sin miedo a caer, sin miedo a ser el hombre que vendió la tierra o a ser el apátrida Ziggy Stardust. Gran tipo Bowie. En su honor, durante años mis personajes se llamaban David.
    Por cierto, su nombre real es David Robert Jones.
    Ahora mismo le acabo de poner el ejemplo de El conde Lucanor, a un colega en un mail, para recordarle cómo desde la antigüedad los autores se inventan identidades a la hora de crear: un infante, que no conde, llamado Juan Manuel, no Lucanor, habla a su ¿sirviente? Rebel, rebel Como todo libro moralizante, es discutible su uso, pero no su disfrute.

    Pues claro que el ser humano necesita relacionarse, yo lo intento cada noche, pero a ellas se les olvida cada mañana.

    No me gusta el fútbol.
    Siempre he dicho que Blade es un Nenaza. (Perdona, tío, me lo han puesto a huevo)
    Ozimandias es uno de los personajes que mejor encarnan el mesianismo despótico. (estamos hablando de tebeos, veo que Korven es un lector asiduo) De todas formas, Watchmen me parece una obra de múltiples interpretaciones (en una charla privada, su cocreador me dio la razón sobre su supra valoración) y no es, ni de lejos, mi obra favorita de Moore.

    Otra discrepancia: no considero el matrimonio como un enfrentamiento entre desiguales. Al menos, no lo viví así.

    Lo dicho, Korven aun cuando discrepamos, me encanta leerte.
    A falta de poemas, te dejo con…

    You’ve got your mother in a whirl
    She’s not sure if you’re a boy or a girl
    Hey babe, your hair’s alright
    Hey babe, let’s go out tonight
    You like me, and I like it all
    We like dancing and we look divine
    You love bands when they’re playing hard
    You want more and you want it fast
    They put you down, they say I’m wrong
    You tacky thing, you put them on

    Rebel rebel, you’ve torn your dress
    Rebel rebel, your face is a mess
    Rebel rebel, how could they know?
    Hot tramp, I love you so!


    Cuídate

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.