Ven y enloquece

Ven y enloquece
Fotocomposición a partir de una imagen de Eva Green en la película “The Dreamers”

miércoles, 8 de octubre de 2008

Once again




Una vez más, “once again”, me veo obligado a comentar lo que para mí es evidente.
No hace falta estar clavado en la Cruz, para cantar una saeta. O ser jugador de plantila, para sentir la derrota de tu equipo. Ni ser un cabello de Megan Fox, puffffffff, para desear acariciar su espalda.
Una de las patrañas más zafias respecto al proceso creativo es acercarlo a estereotipos: escritor (inadaptado), compositor (sordo), pintor (excéntrico)…
Siempre pensamos que lo vivido prima en lo narrado, y se nos olvida el que quizás sea el recurso humano más brioso: La Imaginación. Sin ella no existirían la cama, Internet o la penicilina.
Sin imaginación, todo pintor figurativo sería retratista; todo escritor; notario; y todo escultor picapedrero…
Pese a que TODOS nos hemos identificado con situaciones ficticias, nos empeñamos en buscar lo real bajo el barniz fantástico. Sin darnos cuenta de que el arte de crear, consiste en recrear, fantasear, idealizar, desmitificar…
¿Cuántas historias se podrían reducir a chico conoce a chica, chico pierde a chica,… chico recupera a chica? ¿Acaso el mito de Adan y Eva, la discografía de Los Pecos, o La guerra de las galaxias son un plágio de la vida por recrear esta situación? ¿Acaso George Lucas estaba enamorado de la mujer barbuda del circo Halcón Solitario cuando concibió a Chewbaca?
Una obra no tiene que estar basada en una experiencia vivida, ni su tono tiene que ser parejo a la situación vital actual del creador.
¿O quizás no son numerosos los casos de autores que escriben sus obras más alegres en la cárcel, o en momentos trágicos? ¿O de poetas que desde la felicidad de su matrimonio desean anidar en el olvido?, ¿o de franceses que sin salir de Francia describieron paseos por La Luna?
¿Cuántas veces ese tipo de obra ha sido presentado como diario, memórias apócrifas o cuaderno de viaje?
Ese pensar que en toda obra está la identidad del narrador, es lo que se ha esgrimido a la hora de condenar al ostracismo social, a la cárcel o al paredón, a autores variados. Seguro que a todos se nos vienen muchos nombres a la cabeza.
Idealizamos al autor, envidiamos su relación con las musas… pero amasamos su obra con la masa de la realidad.
Sinceramente, a estas alturas, empiezo a temer que más de uno vea en mi entretenimiento con Kong, un reflejo de pasión zoófila.
Os recuerdo que, en su momento os di la oportunidad de formularme aquellas dudas o preguntas que tuvierais respecto a Ven y enloquece, o respecto a mi principal heterónimo: Nino Ortea. Salvo por unas contadas personas, la mayoría guardasteis silencio. Sin embargo, vuestros comentarios y consejos hablan de que tenéis una visión muy personal del proceso creativo.
Hay personas que sólo reproducen lo que viven, al igual que otros sólo comen de lo que han plantado o cebado. Pues yo soy omnívoro e imaginativo. ¡Y ahora mismo tengo hambre de hablar de todo!
Obviamente, cuando escribo tomo retazos de lo vivido, pero nada más. Recordar no es añorar lo perdido, sino celebrar que estoy aquí, y que tengo un pasado que, sinceramente, habla bien de mí.
¿Que llamé a su puerta hasta romperme los nudillos?… Bueno, gracias a mi resultante condición manca aprendí a manejar la otra mano.
¿Que veo amor donde sólo hay deseo?… Pues a mis añitos, está bien despertar bajas pasiones.
¿Que creí en miserables?… Por fortuna, no me convertí en uno.
¿Que cuando recuerdas a alguien lo traes a tu vida?... Mejor, así vuelvo a disfrutar diciéndole que se vaya sin darle propina.
No me pidáis que no recuerde, me hace fuerte. Recordar me habla de que incluso en momentos muy duros supe disfrutar, busqué mejorar y estuve dispuesto a compartir.
Para otras que confunden compartir con dar limosna, para otros que sólo saben aparentar, para los que el disfrute ajeno es dolor… para esos es para los que está desaconsejado recordar, pues como el retrato a Dorian Gray, a ellos su pasado sólo les revela su corazón putrefacto, pese a su aspecto impoluto y su reconocimiento social.
Y ahora, me llama la jungla laboral.
Cuidaros

©Marcelino José Ortea Suárez Gijón, 8-X-08

6 comentarios:

  1. Por qué chico conoce a chica y chica...en fin...resulta aburrido...que tal chico-chico- o chico-chica-chica....¿tampoco tu te libras de los tópicos como el de escritor, etc?
    Recien has descubierto el agua templada?
    Un saludo

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  2. "FANTASTICA" COMPOSICION.

    He decidido batirme en duelo.

    Me erijo en Quijote(a) de este lado del espejo,el de la realidad y parafraseando a mi adorado Milanés y rezando el credo que me has enseñado,
    miro tu cara y digo en la ventana:
    ALMAX , ALMAX ,eternamente
    ALMAX.

    (Omeprazol es mas moderno.)

    Por lo de la antropofágia,digo.

    www.vademecum.es

    Juncal de la Mancha.

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  3. Amigo, eso que cuentas ocurre por la razón más simple de todas: la gente entra a internet a contar su vida, para intentar ser el centro de atención y subir su ego/autoestima/etc. Por eso acoplan, y creen que todo el mundo lo hace.
    Esto es un arma con más filos que la navaja de McGyver...

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  4. Hola, Ninin
    Entiendo tu sorpresa, pues la verdad es que es llamativo que la gente a estas alturas sea tan suspicaz respecto a los procesos creativos
    Obviamente, en algunos casos esos consejos de "precaución, ten cuidado o quizas aun no lo hayas superado", son producto del cariño. aunque no entiendo el que te esten metiendo miedo por el futuro y recordandote el pasado
    Pero en otros, tenlo claro, es envidia y egoismo
    Envidia al ver que no solo vives la vida, la cuentas y fantaseas con ella
    Egoismo por miedo a que tu libertad te aleje de ellos

    Mantente firme y disfruta la experiencia

    Besos

    Laura

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  5. Amigo, Blade
    Espero que octubre te esté tratando con cariño, aunque si tu instinto te insta a no bajar la guardia, hazle caso.
    A todos nos gusta que nos quieran, a todos nos gusta gustar… ¿O es solo a mí? Y, desde luego, no seré yo quien prejuzgue a alguien por cuidar su ego o autoestima.
    En mi caso, lo que me sorprende, es la incapacidad para entender conceptos como “lirismo” o “dignificación”.
    Yo de la navaja del rey del chicle no controlo mucho, pero por algún lado tengo aún una réplica en plástico de la de ¡curro Jiménez!
    “El filo de la navaja” una gran novela de W. Somerset Maugham, aconsejo su lectura. La peli de Tyrone Power y la eternamente “Laura”, Gene Tierney, no está mal. La versión con Bill Murray, francamente olvidable.
    Siempre me han gustado las mujeres afiladas, te tengo que hablar de la última momia que acabo de invitar a mi sarcófago.

    Cuídate

    iNino

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  6. ¡Bienvenida al mudo de la negrita, Laura!
    ¡A ver cúando te inicias en el de las tildes!

    Con este blog, y aunque suene pretencioso, estoy realizando involuntariamente un sondeo del proceso comunicativo. De hecho, las percepciones que obtengo tanto de comentarios como de silencios (algunos de estos silencios son vergonzosos para quien enmudece) ¡¡darían para una enciclopedia on-line!!

    Pero bueno, me encanta compartir, y ya no me condiciona el qué pensais los lectores. Soy libre para crear, en la misma manera que vosotros lo sois para opinar, pero nunca para prejuzgar.

    Y en mi libertad, y perdona si te parece inapropiado, te aseguro que sigue siendo un placer saludar a la mañana a tu lado.

    Besos

    Nino

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.