Ven y enloquece

Ven y enloquece
Felicitación navideña obra de Mónica http://neogeminis.blogspot.com.es/2017/12/y-llego-el-dia.html .

martes, 26 de agosto de 2008

¡Yo odio las momias!










Me gusta lo imperfecto.
Lo reconozco.

He perdido la cabeza por mujeres que no harían girase a un preso recién salido de prisión.
Mis labios se han secado de tararear canciones sin ritmo, y mis ojos devorar novelas cuyo autor se niega a firmar.
Prefiero la sidra al cava, la Pepsi a la Coca, y Gijón a París.

Me gusta el cine de entretenimiento, en pantalla grande, sin palomitas, ni voceras.
Me gusta el cine de aventuras exóticas. Tener la sensación de que por el precio de la entrada también sacas un billete de avión a otro tiempo y otro lugar.
Me gustan las películas de monstruos. Protagonizadas por héroes a la fuerza, y damas independientes.
Me gusta King Kong, y me gusta El protegido.
También me gustas tú.

En 1999, la película La Momia me sirvió para pasar un buen rato, descubrir a un director (Stephen Sommers) y desarrollar una debilidad por un actor (Brendan Fraser).
Con la llegada de 2001, disfruté con El regreso de la momia, y mi identificación con Fraser cobró forma: los dos adoptamos expresiones estúpidas cuando queremos parecer inteligentes.
En 2002, la peli El rey escorpión me hizo sentirme cimerio en pleno Egipto predinástico.
Después, el paso del tiempo que no ha logrado derribar las pirámides, ni demoler las esfinges, me erosionó.
Emprendí una travesía del desierto encaminado por falsos guías. Anidé en oasis de aguas emponzoñadas. Sufrí espejismos, y moradores de las arenas dejaron mi corazón en los huesos.
Mi expedición en búsqueda de la ciudad perdida de la felicidad parecía condenada al fracaso.

Durante ese período de tiempo, Stephen Sommers había perdido el norte creativo presa del exceso. BrendanFraser había desaparecido en un pozo de arenas movedizas, y Rachel Weisz había sido madre y ganado un oscar.
Para entonces yo dormía con una momia gatuna en su sarcófago bermellón.

Por suerte, las buenas historias siempre son retomadas.
Yo enterré a mi momia, y la productora Universal desenterró a The Mummy.

Por desgracia, Sommers se limitó a oficiar de productor ejecutivo en esta nueva entrega, La Momia: El regreso del emperador dragón.
Por fortuna, Weisz se desvinculó del proyecto, y su lugar lo ocupó una gran actriz y una mujer sugerente: MaríaBello.
La película, pese a todos sus defectos me gustó. Me entretuvo y me dejó can ganas de más.
Su director, Rob Cohen, con sus casi 30 años en la Industria, continúa siendo un torpe con estrella.
Pese a su falta de habilidades técnicas (en el segmento que nos narra el origen asiático de la nueva momia, se dedica a perder el encuadre de los actores) y su nulo aprovechamiento de actores (contar con Jet Li y Michelle Yeoh en una peli de acción, y no rodar con ellos ninguna escena memorable es toda una gesta) Cohen se vuelve invisible.
Su personalidad anodina permite que los encargados de efectos especiales, el diseñador de producción y Brendan Fraser se adueñen de la película.

Una vez más me encontré con una trama de aventuras sostenidas por el espíritu de la venganza, un amor imposible y la terquedad.
Por el medio, los previsibles guionistas, intentan meter una trama inoperante de pecados del padre repetidos por el hijo.
Pero esos escribas sin pasión no lograron arrebatarme la mía.

Con el Cine pasa como con el Amor, cuando idealizas al ser querido, sus defectos se vuelven virtudes.
Quizás sea por que al igual que los protagonistas de La Momia, he regresado a mi Shangri-La, me he bañado en las aguas de la autoestima, y las heridas que me amenazaban han sanado.
Quizás sea por que al igual que Yeoh, creo que la fugacidad de una pasión compensa la inmortalidad del abandono.
Quizás tengo algo de ese hijo a la sombra de un padre que confunde ternura con debilidad.
Quizás sea por que cada vez que veo a María Bello me acuerdo de lo carnosas que son las fresas.


El caso es que me lo pasé en el cine como no me lo pasaba desde que supe que no volvería a ver una película contigo.
Aunque sea sin mi, tú lo decidiste así, te aconsejo que la veas.

Bueno, ya ahora voy a ver si me dejan excavar un rato.

Nino Ortea Gijón, 25-VIII-08

3 comentarios:

  1. Apúntame al club de fans de "El protegido" una joya sobre lo que pudimos haber sido y lo que al final acabamos siendo entre otras muchas más cosas. Si la hubiese firmado, que no filmado, otro director tipo J. Huston "el de el cine de perdedores" hoy estaría en todos los libros de cine.

    La Momia 3 ya sabes que a mí me aburrió al contrario que las dos primeras. Pero eso sí, coincido contigo, Fraser es ideal para estas cosas.

    ¿Pero a ti no te gustaban las morenas? Pues hijo mío, sólo pones a rubias: Bello, Leoni, Charlize, Watts...
    Curioso

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  2. ¡Ahí me has dado tunante! Lo de Pocoyo me tiene en un sinvivir. Aunque yo estoy seguro que no es un cylon, creo que nunca podrá abandonar la isla. Además te recuerdo que Hank Moody es otro de los supervivientes del Oceanic con el riesgo que eso implica para el bichito azul. Menos mal que comida no falta gracias a Chanquete y su habilidad con los peces.
    En fin paciencia.

    Lo de las habilidades de mi novia, lo dices por el tute ¿Verdad? Sí, juega muy bien.
    Lo de las calvas ¿También iba por ella? Pobrecita, mira que eres...

    Sobre Huston ya discutiremos otro día que ahora empieza House. ¡Coño!!! Ahora que lo pienso, el tipo se parece a ti la hostia.
    Que cosas.

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  3. De tunante nada, Jose, calvo y claro, vamos, que muy bonito.
    Como diría el Capitán Tan, me gusta que las cosas salgan bien, sobre todo bajo la Luz de luna. La peor perversión en este mundo invadido por lagartas es soñar con ser el ratón que tragan por su boca. Aunque en esa isla multicolor, poco te preocupará si Marco encuentra s u mamá, siempre que Niebla corra a tu lado.

    Lo de tu enamorada, mejor te lo explico con un manual de uso. Que lo de echarte una novia hinchable tiene su plexiglás. ¡Mira que te dije que te compraras un Bratz!

    ¿Qué me parezco a House?

    Je je, pues no eres el primero que me intenta buscar el parecido. Pero yo no soy cojo, tengo una vida sexual sana, y lo que me pone como una moto no es la tración trasera.

    En fin, arrebato.

    JaR!

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.