Ven y enloquece

Ven y enloquece
Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Californicator


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Becca-Padre…

Hank Moody –Hija…

Becca - ¿Puedo hacerte una pregunta?

Hank Moody -Claro que si

Becca -¿Por qué hay una mujer desnuda en tu habitación?

Hank Moody -…Eh… eh… Oye nena, tu espera aquí ¿vale?

Becca -No tiene pelo en la vagina… ¿Crees que está enferma?

Hank Moody -Voy a ver…

El círculo se cierra.
Ayer mantuve una conversación que me hizo ver que lo que yo consideraba una mera conjura de los necios, era en realidad una verdad a voces.
Hay veces en que lo más útil es desoír lo que se te dice. Te están hablando, y tú a lo tuyo: es decir: pensando en lo suyo, y en lo mucho que te gustaría que momentáneamente fuera tuyo.
Total, ¿para qué escuchar a quien te habla como si creyera que vas a escucharlo? Sólo un tonto espera que otro tonto escuche sus tonterías.
Yo no soy tonto.
Creo.
Así que desatendí sus opiniones.

Pero cuando los opinadores se convierten en legión, y hacen de su retranca un saludo (“Oye, Nino, ayer me acordé de ti. ¿Cómo no ves…?) va siendo hora de que dejes de escudarte en la sartriana “El infierno son los demás” y hagas tuya la elvisiana “Millones de fans no pueden equivocarse”.
Bueno, vale,… Mi legión de prosélitos opinadores son un puñado de amigos. ¡Pero están armados de cariño y son peligrosamente efusivos!

El comienzo de mi sinvivir data de este enero.
Aun estaba yo en plena temporada hotelera, cuando mi querid
-->o amigo Larry tuvo a bien mandarme un emilio en el que me invitaba a ver la serie Californication, por ser ésta una especie de versión edulcorada de mi relajada autarquía emocional.

Ya había oído hablar del engendro.
Y no pude evitar preguntarme cómo un doble padre de familia podía perder el tiempo viendo semejante memez capitalista. Inmediatamente recordé que, en su soltería, su paciente esposa Rosa había sido penitente de Expediente X, así que aclarado el misterio:
El pobre Larry veía lo que le obligaban y me había escrito al dictado de su prosélita esposa.

Además, pese a que atesoramos casi 30 años de amistad, no podía olvidar que hacía apenas unos meses que el feliz casado había vaciado sus pulmones asegurando a quien no lo quería oír mi parecido con el junglero yipiyayei.

Como respuesta decidí guardar silencio.
Pero, como el Mal no descansa, el pérfido Bill Puertas tuvo a bien servirme otro mensajito de mi amiguito, el cual me permito reproducir

"A riesgo de ser pesado vuelvo a rogarte encarecidamente que hagas lo posible por ver Californication,.En mi opinión, es la historia de una especie de "alter ego" tuyo del que sólo te separa una hija, un porsche roto y una mata de atractivo pelo. (también debe follar mas, pero claro , es ficción).
A veces los parecidos son escalofriantes, en el episodio de ayer, le dieron de hostias por que se fue de putas, y no tenía dinero, para pagar. En este caso, su colega no llegó con la pasta a tiempo.
Escritor en crisis, cáustico, mordaz, rompecojones y borracho ¿a que te apetece verlo?"

Tras recordarle a Larry mi truculento pasado sexual con su hermana, y mi intención de casarme antes de que acabara el año, dí el tema por zanjado.
¡Iluso qué es uno!

Apenas entrado febrero me encontré con una fémina cuya cara es un homenaje perpetuo al carnaval. A modo de saludo me espetó, “Hola, Duchovny” y el resto os lo podéis imaginar. Eso sí, recordando una aviesa mañana en la que amanecí en su cama, evité mentarle su condición de vivo retrato de Gracita Morales. No fuera que a la ocasión la volvieran a pintar calva...

La cosa fue a más.
Con la llegada del calor, a mis conocidos se les fueron calentando sus escasas neuronas, y en vez de pensar cómo defraudar a Hacienda, se dedicaban a mentar en nuestras contadas reuniones situaciones grotescas vividas por este virtuoso.
Lo peor fue que el Mal se extendió fuera de mi comarca pandillera, y pronto los ajenos a ella pero cercanos a mí, comenzaron a padecer el síndrome Duchovny.

Es muy duro que todos los excesos, recesos, embelesos y desprecios amontonados durante años, fueran comparables a las ficciones vividas por un actor blandengue.
¡Mis cicatrices, tanto físicas como emocionales, y las consecuencias de mi vida alegre merecen un respeto!
Además, ¿qué es eso de que me parezco a Moody? Yo llegue primero. Él se parece a mí.

Huyendo de los californicados, y sus sms bromúricos, me refugié en este blog.
El primer eco interno de la locura califormiquera que me acosaba fuera, llegó en forma de un cobarde comentario anónimo, donde bañada en púrpura y alcohol flotaba una canción de Moody.
Ése fue sólo el principio.

La puntilla me la dio un inocente amigo, que al ver el estado de desgaste físico y activación emocional en que me encontraba, no sólo me mentó la seriecita, si no que me dio un dato demoledor:
¡¡El muy pringao de Hank Moody tiene un blog!!

Lo habéis logrado. Me miro al espejo y veo a Duchovny. Pero, tranquilos. No es una abducción, es una obsesión. Mi parecido con Danny DeVitto sigue intacto, para risión de todas las mujeres descaradas que pueblan la noche.

¿Preferiría que me compararan a tarados de otras series?
Veamos:
¿Quizás con el relamido obsesivo compulsivo del hermano de Frasier?... No
¿Puede que con el trastornado que vive al lado del insulso de Seinfield?... Nunca
¿Y con el impresentable padre del portero inútil de Aquí no hay quien viva?... Jamás
Bueno, pues vale. Hasta que Zapatero tenga a bien nombrarme Ministro de Desigualdad, acepto a Duchovny como animal de compañía.
Siempre y cuando su crujiente esposa (capaz de dejar ciego de amor al mismísimo Woody Allen) me saque a pasear.

Y, ahora llega la pregunta del deshonor:
¿Quién me deja Californication, porfa?
Me muero de curiosidad,
Marry me girl be my fairy to the world
Be my very own constellation
A teenage bride with a baby inside
Getting high on information
And buy me a star on the boulevard
It's Californication

Nino Ortea. Gijón 20-VIII-08

6 comentarios:

  1. Prueba superada, he conseguido descifrar tu jeroglífico:

    Becca-Padre…
    Hank Moody –Hija…
    Becca - ¿Puedo hacerte una pregunta?
    Hank Moody -Claro que si
    Becca -¿Por qué hay una mujer desnuda en tu habitación?
    Hank Moody -…Eh… eh… Oye nena, tu espera aquí ¿vale?
    Becca -No tiene pelo en la vagina… ¿Crees que está enferma?
    Hank Moody -Voy a ver…

    Tengo aquí unos episodios de Dexter en un DVD para usted, para que pongas aquí algún diálogo en clave.

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  2. Mañana se la doy a Blade, pa que si quedes con él tengas un orgasmo recordando a tu viejo DALTON

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  3. Je je, Blade: tú sí que sabes feel the force.

    Muy bien, pues como premio te invito a un vinin donde la pellejuda.
    Y de paso me pasas esa pasada de Dexter.
    Por cierto, ¿no será otra indirecta en plan: “Nino, hay un tío que me recuerda mucho a ti…

    No, más, no, plis…

    Es más, si te portas bien, te presentaré a la depilada, y si os apetece, os dais cera.

    Nos vemos doble

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  4. Te ponia lo de tu jeroglífico por eso, entramos hoy desde el curro y se veía todo con caracterres chungos, una fuente "rara". Lo pegamos en el word y cambiamos a Times New Roman et voilá, se leía. Ahora en casa he echado un ojo y lo leo perfecto, pensé que habías cambiado algo...

    Mañana vuelvo a entrar desde el curro un minuto y hago una captura de pantalla, yo soñar no lo he soñado jeje

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  5. La "pellejuda" sobre la que Hank se metió el tirito, era la puta a la que no pudo pagar y por culpa de la cual le inflaron a hostias, aunque sin perder la sonrisa el muy cabrón. Gran capítulo por cierto el 8º

    Pero hombre de Dios, ¿Vas a enseñar a un pueblerino a hacer "recolección"? Ya te enseñaré yo a ir a la gueta de castañes en la seronda ;-) No seas malpensado, que te conozco.

    Lo de M. Hogan es para pensárselo seriamente, la verdad es que en BSG lo borda, no me imagino a nadie mejor en ese papel. Bueno sí, a Antonio Resines con Gabino Diego haciendo de Gaius Baltar pero nada es perfecto en este mundo

    Para la firma del carnet ya sabes que yo me inclino por el number 8, rarito que es uno.

    ¿Serio? ¿Lo dices en serio? ¡Venga hombre seamos serios coño!

    So Say We All

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  6. Jose, Jose, Jose…

    ¡Pues vaya gueta ir contigo a pañar castañes! Con lo frallau que toi, toes pa´ti, gallu!

    Espera,
    ¿Agachame?
    ¿Estiranos?
    Oye, non series tú aquél que
    Ibes camín de Llaviana,
    Llevaves medies azules,
    Parecies del uvieu…
    ¿Non me saldrás ¡Mary, Kita!


    ¿LA número 8?
    Toda para ti, ¡será por mujeres!

    Además, a mí ya sabes que la que me gusta es ésta

    No sabes cómo la echo de menos.

    Cuidado con las cilonas, todo en ellas es falso salvo su encanto.

    JaR

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Hola, gracias por tu tiempo de lectura.