Ven y enloquece

Ven y enloquece
Aunque este blog lo firme Nino Ortea, pertenece a quienes lo sentimos nuestro al leerlo.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Para las que llegan tarde




-->

-->
Para hoy tenía maquinado un detallado copia y pega sobre alguna de las últimas memeces tecnológicas con las que nos bombardea la Industria, y sobre las que tan dados a escribir son esos gurús informáticos que pululan por la red.
Pero, resulta que ante la avalancha —bueno en mi caso son tres misivas— de peticiones que coinciden en que haga una especie de selección de los blogueitos publicados, he sido débil.
Me da pena de vosotros, acabáis de pasaros como mínimo un mes tocándoos la barriga, viviendo en un sindios de libertad laboral, y víctimas del relajo del bajo vientre. Mientras nosotros, los fieles enloquecidos, estábamos aquí, apuntalando con nuestros desvaríos esta república de las ideas.

Además, no puedo negar que estos días ando un poco justo de tiempo. He conocido a una bendita de dios, que en sus ratos libres debe vender cupón, y que me saca a pasear cual lazarillo. Por la noche, me quita el bozal... ¡Y no me obliga a dormir en la caseta! ¡Guauuuuuu!
Y ya sabéis, esto del amor, aunque sea a ciegas, lleva su tiempo. Así que, cualquier excusa es buena para publicar sin comerme la cabeza.

Pero bueno, después de todo, un pequeño índice siempre viene bien para aliviar grandes picores… y además, ante la inminente mudanza de este espacio por falta de pago, no viene mal eso de pararnos a respirar, valorar lo que fuimos y soñar con lo que seremos.
Eso sí, la selección es totalmente personal. Estarán ausentes algunos de los incuestionables éxitos en la inexistente lista de favoritos de los lectores.

Aquí os dejo con una lista redactada por el experto en iNternet, y nuevas tEcnologías, el iNexistente: iNino. (Por favor, aplaudid en silencio, y no le tiréis comida hasta que acabe el espectáculo)

¡Hola a todos!
Bienvenidos a nuestro repaso a la trepidante trayectoria de Ven y enloquece.
Por cortesía del gran iKong, el posteo de hoy se abrió con una instantánea del subsomono y su amada. El problema está en que el maguila no recuerda si la foto pertenece a lo contado en “Mi primera vez” o a lo llorado en “Ayer la vi”. El muy animal agarró después de posar una merluza, que casi se convierte en el primer simio anfibio de la Historia.
Me pongo a temblar temiendo que lo plasmado en la peli “El planeta de los monos” se convierta en documental, y los chimpancés gobiernen la Tierra. ¡¡No me extraña que después del rodarla, el bueno de Chalton Jeston no dejara su rifle ni para ir al baño!

Bueno, empecemos con la cuenta atrás:

En el puesto número 11, y recién salido de nuestro escaparate telemático, un texto que supuso para el autor la toma de conciencia de la atemporalidad de Internet. El día que le llegue la factura telefónica, ni os cuento dónde se oirán sus gritos.

Desde el 10, y tan vertiginoso como en su concepción, un canto al deleite apasionado. Sin dudas, el amor es extraño, pero produce flores tan maravillosas como ésta.

Estamos ante un hombre multiusos, señoritas: escribe, traduce, miente, tiene ronca… ¿A qué esperan para llevárselo a casa? Por si lo dudan, presionen aquí.

Al igual que Walt Whitman, mi alter ego firmo un sincero “Canto a mí mismo”. A diferencia de aquél, Nino sustituyó las hojas de hierba por páginas web.

En dos ocasiones, nuestro autor dedicó uno de sus textos impresos a personas queridas. En este caso a un amigo fallecido. En el pasaje, también habla de tebeos de Batman escritos por un creador de ilusiones que perdió las ganas de crear ante el vacío afectivo.
Por fortuna, parece que guionista y blogueista han recuperado la pasión por contar.

Una tarde perezosa de domingo resacoso, y la lectura de un periódico panfletista pueden tener un efecto evocador.

Ya en el 5, la rendición, la entrega, la aceptación… Nino admite su condición de émulo de un rijoso inexistente. Aunque de ser él el otro, a Tea no le faltaría un león en su vida.

Todos lo estabais esperando. Contabais los minutos para su irrupción: su carácter lenguaraz y verdulero al descubierto. ¡Y encima quería que le pagaran! ¡Bastante hicieron con aguantarlo!

En el 3, y bajando, mientras pone en orden sus falsos recuerdos, nuestro amado bloguero comete el error de quitarle el velo a su vivo retrato.

Fueron más de 2 las veces que le aconsejé que parara de hablar sobre sí mismo. Pero él está empeñado en ser el ombligo de este espacio. Al final, a mí... ni me menciona. ¡Será egocéntrico!

Y por último, la verdad desnuda.

Bueno, espero que os haya sido útil esta selección subjetiva.
Yo os dejo en manos cariñosas y acogedoras.
¿iKong, monada, puedes venir un segundo?
Nino Ortea Gijón, 10-IX-08

3 comentarios:

  1. Hola, nino, no se en persona, pero leido eres muy ingenioso.
    La verdad es que a mi tu resumen me ha sido muy guay pues tenia la tentacion de perderme algo y
    hay textos que pese a tu coña de siempre son dolidos y es llamativa tu sinceridad al quejarte sin tapujos de tus herrores. Me gustan mas tus textos mas recientes que los viejos pues se te ve mas expresivo y coñero ademas que las fotos que pones de kingkong son de partirse.
    No se quien me contestara esta vez si es el de los masajes dile que mi novia es imejorable ademas ella es la del portatil y si se mosquea no tengo blog, de hecho vamos a ir a cam cum quince dias y la ando rayando paque lleve el portatil y mejor la dejamos tranquila.
    bueno, a ver si me responde kinkona.

    ResponderEliminar
  2. Hola, Ninin, ¿como andas?
    Yo estaba aburrida, encendi el ordenador, y me sorprendio ver tu mensaje. ¿Como es que ahora escribes por la tarde? Antes tenia claro que te leia mientras desayunaba, ahora me tienes descolocada.
    Lo que tu no hagas por una mujer.
    Coincidimos en la seleccion salvo en el del ejecutado, ya sabes que no me gusta que te pongas transcendental, y lo de chalton jestong es buenisimo.
    Me extraño tu estilo al responder, puede que a los contestados no. pero a mi contestame tu, que eres mas mono que King Kong

    ResponderEliminar
  3. "Sin embargo, quien vivió para crear el terror pero morir de amor fue King Kong, el enorme mono obsesionado con la minúscula rubia Fay Wray —imposible para él y para nos".

    Artículo Completo

    Juncal, al pobre Cabrera Infante le gustaban mucho las rubias como a Hitchcock, pero sólo las veía en el cine, en su Habana de adolescencia había pocas :-).

    Por cierto King Kong fue siempre una de sus películas favoritas.


    iKong, ¿Como es posible que no le dediques un post a la recién remodelada gama de los iPods como hacen los otros 95.000.0000 millones de blogs? Mira que eres rarito caramba.
    Ah bueno, que sólo cambian los colores y poco más, vale, pero seguro que se siguen vendiendo como churros.

    ResponderEliminar

Hola, gracias por tu tiempo de lectura.